Nuevo Reglamento de reducción de velocidad a 30 km/h en ciudades

La reducción del límite de velocidad en ciudad va a permitir a las autoridades municipales crear lugares más amables y sostenibles, dónde puedan convivir de forma más segura los distintos usuarios de la vía.

Con velocidades superiores a 30 km/h la seguridad de todos los actores que interactúan no está garantizada. Desde el pasado 11 de mayo se produce una modificación en el límite de velocidad en vías urbanas, estableciéndose:

  • 20 km/h en vías que dispongan de plataforma única de calzada y acera, es decir, aquellas que no tienen acera.
  • 30 km/h en vías de un único carril por sentido de circulación.
  • 50 km/h en vías de dos o más carriles por sentido de circulación.
(Fuente: Dirección General de Tráfico)

Reduciendo la velocidad de circulación se consigue mejorar la percepción que tiene el conductor de las calles por las que circula y se reduce tanto el riesgo de accidente como su gravedad, mejorando de este modo la seguridad vial en la ciudad.

Las experiencias existentes en ciudades con zonas de 30 km/h demuestran el efecto positivo sobre la siniestralidad, con reducción de los accidentes que han llegado a superar el 40%.

Por ejemplo, al reducir la velocidad en vías de 50 km/h a 30 km/h se consigue reducir un 80% el riesgo de fallecer como consecuencia de un atropello, ya que si el atropello se produce a 30 km/h el riesgo de sufrir lesiones mortales es de un 10% mientras que si el atropello se produce a 50 km/h ese riesgo se eleva a un 90%.

Para aplicar esta reducción, la DGT (Dirección General de Tráfico) y la FEMP (Federación Española de Municipios y Provincias) han elaborado un Manual de aplicación de los nuevos límites de velocidad en vías urbanas y travesías. Este Manual se crea con el objetivo de promover y ayudar a las autoridades municipales a aplicar esta modificación del Reglamento General de Circulación de forma efectiva, a través de ejemplos reales que se pueden encontrar en las calles de las ciudades de España.

Por otro lado, esta reducción de límites de velocidad permitirá realizar transformaciones en las ciudades a nivel urbanístico, favoreciendo los modos de movilidad sostenible, creando pasos de peatones seguros y mejorando la seguridad ciclista en ciudad.