Proceso de lectura de EDR (Event Data Recorder)

El Reglamento Europeo (EU) 2019/2144 estipula que a partir de julio de 2022 los vehículos de las clases M1 y N1, deben incorporar registradores de datos de incidencias, más conocidos como EDR (Event Data Recorder), en donde se almacenarán datos relativos a los accidentes que puedan sufrir. El proceso de extracción y análisis de dichos datos, realizado por Centro Zaragoza desde hace varios años, resultará ahora esencial en la investigación de accidentes de tráfico.

¿Qué es un EDR?

Atendiendo a la definición que aparece en el Reglamento, los registradores de datos (más conocidos por EDR) son:

‘Un sistema diseñado exclusivamente para registrar y almacenar parámetros e información críticos relacionados con una colisión, poco antes, en el transcurso e inmediatamente después de esta’.

Desde el punto de vista práctico un sistema EDR es un sistema incorporado a alguna de las unidades electrónicas del vehículo (normalmente la unidad de control de airbags, aunque también puede ser en la de gestión de motor o en otras) que registra y almacena datos relevantes cuando se detecta la producción de un evento, entendiendo evento a un impacto de la suficiente magnitud como para provocar la activación del sistema.

Los datos obtenidos de los EDR han de ponerse en el contexto general del accidente en siniestros complejos, no bastando por sí solos, de tal forma que es necesaria la correcta interpretación de todos los parámetros relevantes por un buen reconstructor.

Los datos obtenidos de los EDR han de ponerse en el contexto general del accidente en siniestros complejos, no bastando por sí solos, de tal forma que es necesaria la correcta interpretación de todos los parámetros relevantes por un buen reconstructor.

La grabación se realiza en bucle, de tal forma que, al detectarse el evento, se disponen de datos asociados al mismo desde unos 5 segundos antes de su producción hasta instantes posteriores al mismo.

Si bien los EDR ya llevan mucho tiempo implantados en los vehículos, la entrada en vigor del nuevo reglamento no sólo obliga a su incorporación, sino que además recoge la obligatoriedad de implementar los métodos de extracción de los mismos.

Entresacado: Los EDR almacenan los datos en bucle, de forma que, al detectarse un evento, proporciona los datos desde 5 segundos antes hasta instantes después de producirse.

Equipos para la extracción de datos

Aunque la entrada en vigor del nuevo reglamento se ha producido este año, desde hace ya varios años son diversos los vehículos que, no sólo incorporan sistemas EDR, sino que además permiten la extracción de sus datos.

Centro Zaragoza lleva realizando el proceso de extracción de datos para la investigación de accidentes de tráfico desde hace varios años, utilizando diversas herramientas de las que dispone.

Entre los distintos métodos o herramientas para la extracción de datos, podemos resaltar las siguientes:

CDR de Bosch

Posiblemente la herramienta más importante, en cuanto a que es la más extendida (por la cobertura que proporciona), es el denominado CDR (Crash Data Retrieval) del fabricante Bosch.

Centro Zaragoza cuenta con este equipo, que consta de un dispositivo que realiza la extracción de datos propiamente dicha (el más actual, el denominado CDR 900), además de los distintos accesorios que permiten su conexión tanto al vehículo como directamente a las unidades electrónicas donde se almacenan los datos, así como al dispositivo que lleva instalado el software de recuperación (puede ser un ordenador, tablet, etc.)

Este dispositivo, permite la extracción de datos en un amplísimo rango del parque de vehículos en Norteamérica (donde el reglamento similar al ahora aprobado en Europa se aplica desde hace ya varios años) y; desde hace tiempo, la lectura en vehículos vendidos en Europa, incrementándose el número de modelos que cubre año tras año.

En la actualidad, hace posible la extracción de datos de todos los vehículos relativamente nuevos algunas marcas como Toyota, Lexus, Audi, Volkswagen, BMW, Mini, Mitsubishi, Volvo o Jeep.

Asimismo, una de las principales características de este equipo es que se puede efectuar la extracción de datos no sólo del propio vehículo sino también directamente de la unidad electrónica que almacena los datos (normalmente la unidad de control de airbags), lo que resulta especialmente útil cuando el vehículo se encuentra muy dañado.

Extracción de datos a través de diagnosis

Además de los sistemas vistos, otra forma de recuperar datos relativos a un siniestro es a través de la ejecución de los propios programas de diagnosis del vehículo. Estas diagnosis, pensadas normalmente para la detección y reparación de averías, pueden llegar a proporcionar también datos relativos a la producción del accidente, normalmente asociados a las averías detectadas (averías producidas en el momento de una colisión).

En Centro Zaragoza contamos con diversos equipos de diagnosis, que permiten la conexión y chequeo del vehículo a través de los sistemas originales del fabricante, que precisamente son los que normalmente permiten obtener este tipo de variables asociadas al accidente.

Además de los anteriores, existen en el mercado herramientas para la extracción de datos diferentes y de uso menos extendido, como puede ser a través de los módulos de infotainment.

Centro Zaragoza cuenta desde hace varios años con diversos equipos para la extracción de datos de EDR, cuyos datos han resultado claves para la reconstrucción de accidentes de especial gravedad.

Proceso de extracción de datos

El proceso a seguir para la extracción de datos es el siguiente:

Conexión a través del puerto OBDII del vehículo

El dispositivo CDR900 se conecta mediante cable al vehículo, a través de su puerto OBDII (conector habitual para el diagnóstico del vehículo). Dicho dispositivo, además, se encuentra conectado al equipo que lleva instalado el software de lectura (ordenador, tablet, etc).

Una vez conectado, se da contacto al vehículo, para que se encuentre alimentado eléctricamente. A partir de aquí, se ejecuta el software de recuperación de datos.

El software de recuperación de datos en su comunicación con el vehículo detecta aquellas unidades en las que se almacenan los datos relativos al accidente.

Determinadas las unidades, sólo resta ejecutar la rutina de descarga, tras la cual, se obtiene un informe de los datos recuperados.

Tal y como se ha comentado en este artículo, son diversas las variables cuyos datos quedan almacenados y que resultan especialmente útiles para la investigación y reconstrucción de accidentes de tráfico. Algunas de dichas variables quedan registradas en un periodo de 5 segundos antes del impacto, especialmente relevantes para determinar las acciones del conductor o de los sistemas de seguridad del vehículo (como son la velocidad, acción sobre el freno y el acelerador, ángulo girado por la dirección, etc.) y otras variables se refieren a los instantes posteriores a la colisión, relevantes para conocer la dinámica del impacto (aceleración, deltaV, etc).

Conexión directa a la unidad electrónica

En ocasiones, especialmente en accidentes de graves consecuencias, el estado del vehículo es tal que no permite la extracción de datos a través de su puerto OBDII. En estos casos, resulta particularmente útil la herramienta CDR de Bosch, dado que es posible la lectura de dichos datos directamente del módulo electrónico que los guarda.

En este caso, se extrae la unidad en cuestión (no es necesario, por tanto, que esté unida al vehículo, lo que permite una extracción en laboratorio) y mediante los conectores pertinentes, se conecta directamente al dispositivo CDR900, ejecutándose entonces el proceso de lectura a través del software en la misma forma que se hace cuando la conexión es directa al vehículo.

Los EDR en el marco de la reconstrucción de accidentes de tráfico

Sin ninguna duda, la posibilidad de conocer los valores de las variables más relevantes en la producción de un accidente de tráfico proporciona una información muy valiosa y precisa para reconstruir un siniestro y determinar sus causas.

Sin embargo, es muy importante tener en cuenta que, en accidentes especialmente graves, la información proporcionada por los EDR constituye una pieza más del puzzle de piezas necesarias para llegar a unas conclusiones precisas sobre la forma de ocurrencia de este.

En primer lugar, es necesario hacer una buena interpretación de los datos que proporciona el EDR y a partir de aquí, se deben tener en cuenta no sólo dichos datos sino también todos aquellos relativos al contexto en el que se desarrolla el accidente.

Aspectos como huellas y vestigios, posiciones finales alcanzadas por los vehículos, visibilidad, características técnicas, escenario del siniestro, etc., siguen siendo los datos que, complementados por lo aportado por el EDR, permitirán mediante un buen análisis llegar a determinar todos los aspectos que dieron lugar al accidente, así como las causas y circunstancias en las que se produjo, resultando esencial la labor de un buen reconstructor de accidentes de tráfico.

Deja una respuesta