La huella de Carbono en el taller de reparación de vehículos

El sello de la huella de carbono es una forma de dar a conocer a los clientes el compromiso de la empresa con el medio ambiente. En este artículo, se muestra con un ejemplo sencillo cómo calcular la huella de carbono.

Todos estamos siendo testigos de una variación en el clima que año a año confirmamos con temperaturas imposibles y sequias interminables. Una variación atribuible a los gases de efecto invernadero (GEI) que se acumulan en la estratosfera, situada a 50 Km por encima de nuestras cabezas, formando una pantalla que impide que la radiación térmica emitida por la tierra salga hacia el espacio exterior. Esto implica que durante el día la tierra se caliente más y durante la noche se enfríe menos.

Los gases que producen el efecto invernadero son principalmente el vapor de agua, el óxido nitroso (N2O), el metano (CH4) y el dióxido de carbono (C02). Entre los cuatro no representan ni el 1% de la composición de la atmosfera, pero sus efectos adversos son los más importantes.

Una parte de estos gases son propios de la naturaleza y los procesos bioquímicos que en ella se desarrollan, pero otra parte muy importante es fruto de la actividad humana, y es en esta parte sobre la que más influencia podemos tener.

¿Qué es la huella de carbono?

La huella de carbono, medida en masa de CO2 equivalente, se constituye como una herramienta útil para cuantificar las emisiones de gases de efecto invernadero que realizamos a la atmosfera a través de nuestras actividades y procesos diarios. Una vez conocida la huella de carbono de nuestras actividades, podremos hace patente nuestro compromiso medioambiental tomando medidas encaminadas a reducir dicha huella.

Para que la determinación de la huella de carbono sea factible, coherente y comparable, se ha segmentado por el tipo de autor, por el origen y por el alcance. Esta segmentación facilita la identificación de las fuentes de gases de efecto invernadero de más peso y evita la consideración de otras más ambiguas.

Desde un punto de vista práctico, se determinan dos tipos de huella de carbono:

  • Huella de carbono de una empresa: se consideran los gases de efecto invernadero derivados de la actividad de la empresa.
  • Huella de carbono de un producto: se tienen en cuenta los gases de efecto invernadero emitidos durante el ciclo de vida del producto o servicio.

Evidentemente, no hay actividad empresarial que no dependa de productos o servicios, pero esta clasificación lo separa de forma clara, evitando así una cadena interminable de emisiones innumerables. Por ejemplo, una impresora tiene su propia huella de carbono derivada de su fabricación. Esto sería la huella de carbono de un producto. Sin embargo, esa huella no debe contabilizarse en la huella de carbono de la empresa que la utiliza para imprimir albaranes o facturas. La huella de carbono de la empresa tan solo debe contabilizar la energía eléctrica que pueda consumir esa impresora.

Atendiendo al origen de las emisiones, el Protocolo de Gases de Efecto Invernadero desarrollado por World Business Council for Sustanable Development clasifica las emisiones de gases en dos categorías:

  • Emisiones directas: aquellas procedentes de fuentes controladas por el interesado. Por ejemplo, el quemador de gasoil de la cabina de pintura.
  • Emisiones indirectas: las procedentes de fuentes controladas por terceras partes y sobre las cuales no tenemos ningún control. Por ejemplo, las emisiones de cualquier central térmica que nos suministra la energía eléctrica.

Por último, se definen tres alcances.

  • Alcance 1: comprende las emisiones de la combustión de combustibles fósiles y de procesos químicos, así como el transporte de mercancías y personas con vehículos de la empresa.
  • Alcance 2: incluye las emisiones indirectas procedentes del consumo de energía eléctrica.
  • Alcance 3: referido a otras emisiones indirectas, generalmente de terceros (proveedores de materias primas o servicios).

Cálculo de la huella de carbono

A efectos de nuestro interés nos centraremos en la sistemática de determinación de la huella de carbono en una empresa, con emisiones directas e indirectas y dentro de los alcances 1 y 2.

El cálculo de la huella de carbono en cada uno de los alcances viene dado por:

Expresión en la que “Dato de actividad” es el parámetro que mide la cantidad de la fuente “i” generadora de emisiones, y “Factor de emisión” es el equivalente en gases de efecto invernadero que genera cada unidad de “Dato de actividad” de esa misma fuente. El resultado es la Huella de carbono, medida en masa de CO2 equivalente (CO2eq).

La cuantificación de la huella de carbono de nuestra empresa nos permitirá establecer un plan de reducción de las emisiones, que se traducirá, en primer lugar, en una reducción de los costes energéticos y, en segundo lugar, y más importante, en una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero al actuar sobre las variables más determinantes.

En la web del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico está disponible una calculadora de la huella de carbono fácil de utilizar.

El cálculo de las emisiones se define para un periodo de tiempo, generalmente el último año, y también se debe definir a que áreas de la empresa se aplica.

En un taller de reparación de vehículos, las fuentes de emisiones son relativamente limitadas. A modo de ejemplo:

Las energías renovables ayudan a reducir la huella de carbono.

En este caso, las emisiones de gases de efecto invernadero derivadas de las actividades diarias tienen una repercusión anual de 33 Tm de CO2eq.

Medidas de mejora

Una vez conocida la huella de carbono de nuestra actividad, podemos aplicar opciones de mejora para reducir nuestra huella. En el ejemplo anterior podemos comprobar como la mayor parte de las emisiones, aproximadamente la mitad, corresponden al quemador de la cabina de pintura. Sustituyendo el quemador de gasóleo por uno de GLP (mejor todavía de GN) se podría reducir la huella de carbono en unas 3 Tm de CO2eq. Sin embargo, reparando definitivamente o sustituyendo el equipo de aire acondicionado que todos los años necesita una recarga de gas, la huella de carbono se reduciría en 1 Tm de CO2eq. En cuanto al consumo de energía eléctrica, si se contratase con una comercializadora de energía renovable, las 8,5 Tm de CO2eq debidas al consumo eléctrico se reducirían a 0.

El ejemplo anterior nos muestra como con acciones relativamente pequeñas, podemos reducir la huella de carbono en un 30%. Sin embargo, siempre podremos tomar medidas para la reducción de la huella de carbono, que en muchas ocasiones irán ligadas a la disponibilidad de recursos. En cualquier caso, siempre resulta positivo tener un plan de reducción.

Las medidas son numerosas. A modo de ejemplo podemos enumerar las siguientes:

  1. Sustitución quemadores por otros de gas natural o combustibles menos contaminantes.
  2. Sustitución de vehículos por otros más eficientes.
  3. Mantenimiento de vehículos adecuado (presión neumáticos, filtros, …).
  4. Sustitución de la iluminación por lámparas LED.
  5. Utilización de termostatos inteligentes.
  6. Aislamiento de tejados.
  7. Instalación de inversores en motores eléctricos.
  8. Instalación de puertas cortavientos en nave y oficinas.
  9. Instalación de detectores de presencia para alumbrado.
  10. Instalación de paneles solares para agua de aseos y duchas.

Sello del registro

Por último, quedaría la materialización de nuestro esfuerzo por la reducción de la huella de carbono de nuestra empresa. Podemos optar a la inscripción gratuita en el registro de huella de carbono dependiente del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, lo cual nos permitirá hacer uso del sello del registro en folletos publicitarios o documentos. En el sello se indica el nivel de esfuerzo de nuestra empresa: calcula, calcula y reduce y/o compensa. La compensación, total o parcial, se puede hacer comprando Tm de CO2eq en organizaciones con proyectos de reforestación o de energías renovables. El precio de la Tm de CO2eq depende del proyecto en el que participemos., Podemos encontrar Tm de CO2eq en torno a los *55 euros.

Las energías renovables ayudan a reducir la huella de carbono.

Se puede encontrar más información sobre el calculo de la huella de carbono y la inscripción en el registro de huella de carbono en la web del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Hay disponible una calculadora de emisiones y una guía para la elaboración del plan de mejora e inscripción en el registro.

[* Precio variable en función del mercado}.

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