Automoción, estrategia a tres décadas vista

El pasado 20 de mayo el presidente del Gobierno Pedro Sánchez presentó el programa “Estrategia España 2050”, estudio de prospectiva que recoge los futuros escenarios y desafíos de España a tres décadas vista.

No deja indiferente al inicio del documento las menciones a dos citas célebres que podemos aplicar a cualquiera de las medidas recogidas en el plan. Sin embargo, en esta ocasión y dado el medio en que se trata, lo trasladamos a la actividad que nos ocupa: la automoción.

Comenzamos con Séneca: “Ningún viento será bueno para quien no sabe a qué puerto se encamina”. ¿Hacia dónde se encamina el sector del automóvil? Todos los involucrados en este sector afrontaremos una transformación apoyada en la tecnología y en la movilidad compartida. El coche del futuro será eléctrico o híbrido y se alimentará de fuentes de energía renovables; autónomo, contando con los sistemas informáticos necesarios para imitar las capacidades humanas en cuanto a la conducción; compartido, alternativa que ofrece una mayor eficiencia económica y ecológica al mismo tiempo; conectado, entre los propios vehículos, con las redes e infraestructuras de transporte y entre los ocupantes de los coches y el mundo exterior.

Una vez conocido el puerto, el programa del Gobierno plantea medidas a desarrollar para transformar la movilidad y reducir las emisiones del sector del transporte a 2 Millones de Tm al año. Estas medidas se centran en el fomento del uso de medios de movilidad alternativos al vehículo privado, la sustitución de vehículos de combustión interna por vehículos sin emisiones directas de CO2, el ajuste de la fiscalidad del transporte por carretera al uso medio real del vehículo que tenga en cuenta sus características, la mejora de la red ferroviaria para el transporte de mercancías y personas, así como la transformación de la movilidad urbana y metropolitana.

Pero … ¿cuál va a ser el escenario en estas tres décadas que nos quedan por recorrer?, y aquí citamos a Miguel de Unamuno: “Procuremos más ser padres de nuestro porvenir que hijos de nuestro pasado”. ¿Será España capaz de cumplir estos objetivos? La automoción juega un papel clave y es ahora el momento de trabajar todos los implicados en la cadena de valor del automóvil para conseguir el objetivo de neutralidad de emisiones, transformar la movilidad, innovar para conseguir una posición de liderazgo y relevancia económica, invertir en los recursos materiales necesarios para el desarrollo de los activos industriales, de la tecnificación y de la digitalización, así como en la formación y capacitación de los trabajadores.

El sector de la automoción desempeña un rol estratégico en la economía española que, como impulsora de I+D+I, puede aumentar significativamente su grado de circularidad generando dividendos económicos, sociales y ecológicos.  El escenario planteado para 2050 es una fuente de oportunidades integradoras para el crecimiento de la industria automovilística. Hay cuatro ámbitos claves para conseguir estas oportunidades que se vislumbran en el futuro; estos son, la investigación, la innovación, la digitalización y la creación de nuevos modelos de movilidad sostenible, segura y responsable.