Barnices de acabado

El toque final

Los barnices son la última capa de pintura que recubre las piezas pintadas en el caso de los acabados bicapa y tricapa. Su función es la de embellecimiento de la superficie, durabilidad y resistencia, protegiendo las capas inferiores de los agentes externos como la radiación ultravioleta, la humedad y el desgaste mecánico. En el mercado existen diferentes tipos de barnices para adecuarse a los distintos tipos de reparaciones, acabados o necesidades específicas.

Actualmente, en los procesos de pintura de automoción existen tres tipos de sistemas de acabado: monocapa, bicapa y tricapa.

En el caso del acabado monocapa, todas las cualidades que debe cumplir la pintura de acabado se consiguen con la aplicación de un único producto, el esmalte monocapa o pintura de brillo directo, que contiene tanto la pigmentación que da el color definitivo, como las resinas que proporcionan las cualidades de resistencia antes descritas. Estos acabados monocapa están prácticamente en desuso, debido a la mayor exposición de los pigmentos a la radiación y a que no ofrecen la versatilidad de uso de pigmentos de efectos distintos del meramente de color y cubrición.

En los acabados bicapa y tricapa, el acabado consiste en una y dos capas de base bicapa respectivamente (o base bicapa y barniz tintado en algunos tricapa), que aportan el color gracias a los pigmentos que contienen, y una última capa de barniz, que aporta el brillo final deseado y las cualidades de protección y resistencia frente a los agentes externos. Gracias a la mayor protección de los pigmentos y a la versatilidad que ofrece el proceso bicapa y tricapa, en el que no solo participan pigmentos cubrientes convencionales, sino que se pueden utilizar pigmentos de distintos efectos como metalizado o perlado, lo convierte en el tipo de acabado mayoritariamente presente en los vehículos de turismo.

Por su parte, el barniz puede presentar distintas características tanto en lo relativo a los efectos de acabado: desde los acabados de alto brillo hasta acabados satinados o mates; como en lo relativo a las propiedades técnicas, pudiendo ofrecer distintas capacidades de resistencia al rayado.

Propiedades de los barnices

Los barnices consisten en una mezcla de resinas, generalmente en estado líquido, por adición a la mezcla de diluyentes, aunque también pueden existir formulaciones en polvo, empleados, por ejemplo, en el pintado de llantas en talleres especializados. Las resinas que se utilizan en los barnices empleados en automoción son sintéticas, y formuladas especialmente para conseguir los estándares de propiedades necesarias para cumplir con la exigencia de los trabajos de repintado de automoción.

A la hora de aplicar un barniz, se valoran cualidades como extensibilidad, facilidad de aplicación, estabilidad vertical, tiempos de secado, brillo, pot-life y tiempo y facilidad para ser pulido. Y de cara a su durabilidad y resistencia, se valoran cualidades como la resistencia al rayado y abrasión, a la radiación ultravioleta, a los impactos de piedra, a la humedad o a los agentes químicos. El mantenimiento del brillo original y de sus cualidades de protección dependerán de esta resistencia.

En el mercado existen gran variedad de barnices que se adaptan a las necesidades concretas de cada reparación. Según sus distintas cualidades, podemos hacer las siguientes clasificaciones:

Barnices HS y UHS

Los barnices que se utilizan actualmente han de cumplir con las regulaciones respecto del contenido máximo de componentes orgánicos volátiles (VOCs), Directiva 2004/42/CE, siendo las formulaciones más habituales las que responden a la denominación de “alto contenido en sólidos” o HS (High Solids) y los de ultra alto contenido en sólidos o UHS (Ultra High Solids). La formulación de estos productos con bajo contenido en VOCs, además de la reducción de la emisión a la atmosfera de contaminantes, permite obtener la capa de protección deseada mediante la aplicación de un número menor de manos, ya que cada mano aplicada contiene mayor proporción de las resinas que finalmente constituyen la capa definitiva de barniz.

Barnices base agua

Una opción más radical en la disminución de los VOCs en las formulaciones de los barnices para automoción es la de los barnices al agua, en los que se sustituye, sino en su totalidad, sí en una gran mayoría, los componentes orgánicos volátiles por agua como elemento que permite mantener en estado líquido la mezcla de resinas hasta el momento de su aplicación.

Este tipo de barnices viene a completar un sistema de repintado compuesto por productos únicamente base agua, junto con la base bicapa y los aparejos e imprimaciones base agua. Sin embargo, hoy en día son pocos los fabricantes de pintura refinish que disponen de él, ya que la demanda por parte del mercado es baja.

Barnices de secado rápido

Frente a las reparaciones de pintura referidas a daños extensos, existe un número de casos en los que las reparaciones afectan solo a un número limitado de piezas, o incluso una sola. Para estos casos, los fabricantes de pinturas ofrecen algunos tipos de barniz cuya formulación permite afrontar estas reparaciones optimizando el proceso de pintado. Suelen ser denominados barnices rápidos o barnices express, que, aunque presentan un pot-life o vida de mezcla relativamente reducida, se adaptan perfectamente a los condicionantes de aplicar el barniz en extensiones limitadas, pero que aceleran también el proceso de secado y endurecimiento. Esto permite agilizar el tránsito en el taller de este tipo de reparaciones en las que solo una, o muy pocas piezas, se ven afectadas.

También se les denominan barnices de alta eficiencia y además de secar en 5-10 minutos a 60ºC, también pueden ser secados en cabina a 40ºC en 15-20 minutos o incluso al aire en menos de 1 hora. Esto permite un ahorro energético al taller, por temperatura o tiempo, y mayor rapidez en el proceso completo de pintado que repercute en menores tiempos de ciclo.

Barnices de secado al aire por absorción de humedad

Con una filosofía de ahorro energético, se desarrollaron barnices de secado al aire por humedad, que no requieren de la aplicación de calor para su secado. Son barnices bicomponentes, generalmente con una relación de mezcla 1:1, sin diluyente, que suelen precisar la activación de la base bicapa para garantizar la correcta adherencia, y cuyo tiempo de secado se ve influenciado por la humedad ambiente, de manera que, a mayor humedad, menor tiempo de secado.

Barnices de alto brillo

Este tipo de barnices han sido diseñados con el objetivo principal de conseguir un trabajo de altísima calidad, alcanzando un brillo muy elevado y con gran luminosidad.

Son barnices que presentan una gran resistencia frente a los agentes externos, proporcionando una gran durabilidad del alto brillo obtenido.

Barnices flexibles

En cualquier proceso de pintado las capas de pintura aplicadas sobre cualquier tipo de pieza han de tener, al menos, la misma elasticidad que la pieza pintada ya que, en caso contrario, las capas de pintura se resquebrajaran si la pieza es flexionada por encima de la capacidad elástica de las capas de pintura. En el caso de los pintados en automoción, dado que las especificaciones venían dadas por las piezas metálicas, cuando se inició la incorporación a la carrocería de piezas de plástico como paragolpes, se hace necesario la adición de aditivos especiales, elastificantes, que aumenten la elasticidad de los barnices aplicados en las piezas de plástico flexibles. En la actualidad, también existen barnices de alta elasticidad que pueden ser aplicados tanto a piezas metálicas como de plástico, lo que permite realizar la aplicación del barniz al mismo tiempo en estas piezas, no siendo necesario, además, preparar dos barnices o la limpieza de dos pistolas.

Barnices antiarañazos

La mayor resistencia al desgaste y al rayado de los barnices permite mantener el aspecto inicial durante más tiempo, manteniendo el mismo brillo pese a que, por ejemplo, el vehículo se vea sometido a frecuentes lavados (rodillos, fricción del polvo depositado, etc…), para mantener en perfecto estado la imagen del vehículo.

Son ya muchas las marcas de constructores de vehículos que ofrecen para sus modelos los acabados con barnices de estas prestaciones; por lo que, en caso de reparaciones, también deben estar disponibles este tipo de barnices en los talleres de reparación. Se trata de los barnices denominados como antiarañazos, cerámicos o de alta dureza.

Otra opción para mejorar las prestaciones del barniz frente a los daños por arañazo o rozaduras es, precisamente, la contraria a los barnices de alta dureza; se trata de conseguir una capa de barniz lo suficientemente elástica que permita “autoregenerar” la superficie. Esta regeneración superficial se consigue con el paso del tiempo y se ve acelerada cuanto mayor sea la temperatura ambiente.

La realización de procesos de matizado, lijado o pulido de estos barnices pueden requerir de productos específicos para evitar emplear más tiempo y materiales de los que serían precisos con un barniz convencional.

Barnices con distinto grado de brillo: mate y satinado

El gusto o las modas son cambiantes. En lo referido a los acabados de automoción, en los últimos años, los diseñadores de automóviles han propuesto en algunos modelos, que los barnices de acabado en lugar de presentar el brillo característico y tradicional muestren un aspecto diferente, como por ejemplo un acabado satinado (o de brillo intermedio), o incluso acabados mate que aparentan una superficie aterciopelada. Para dar respuesta a estas necesidades en la reparación, existen también a disposición de los talleres barnices que proporcionan este tipo de acabados mates o satinados.

En algunos casos es posible obtener distintos grados de brillo mediante la mezcla, en distintas proporciones, de dos barnices de diferentes brillos.

Barnices monocomponentes

En general, los barnices presentan formulaciones de dos componentes o “2K” en las que a la resina base del barniz se añade un segundo componente, denominado endurecedor o catalizador, y que ha de mezclarse con la resina en el momento anterior a su aplicación, ya que una vez mezclados se inicia la reacción química entre ambos que los transformará en la película de barniz que definitivamente quedará protegiendo las superficies pintadas.

Sin embargo, también existen en el mercado barnices de formulaciones de 1 componente o 1K, generalmente en formato de aplicación en aerosol. Estos barnices secan únicamente por evaporación de los disolventes y presentan un secado rápido, sin embargo, precisan más manos para alcanzar las micras necesarias, presentan menor capacidad de brillo y su resistencia y durabilidad son inferiores frente a los barnices 2K. Se emplean para pequeñas aplicaciones, como pintado de pequeñas piezas, de probetas para la comprobación del color, de interiores o para el pintado de las lentes de los faros.

Barnices para faros

Para la restauración de las lentes de los faros también existen productos específicos denominados barnices para faros o barnices para policarbonato, el material plástico empleado en la fabricación de las tulipas de los faros. Son barnices tanto 1K como 2K y aplicables tanto a pistola como en spray. Presentan buena adherencia sobre este material y una alta transparencia y luminosidad para la correcta transmisión de la luz. La aplicación de barniz en la restauración de las ópticas de faros es fundamental para garantizar la protección, resistencia y durabilidad del policarbonato.

Barnices versátiles

Por último, cabría citar a los barnices versátiles, que pueden ser preparados con endurecedores y diluyentes lentos, medios, rápidos y extrarápidos o con agentes acelerantes para adecuarse a las diferentes circunstancias o necesidades, modificando tanto los tiempos de evaporación y como los de secado, pudiendo aplicarse tanto a pequeñas como grandes reparaciones y pudiendo elegir la temperatura de secado a 60ºC, 40-45ºC o secado al aire.

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