Entrevista a Laura Villasevil, Directora de Negocio de Automóviles y Particulares de Allianz

El día 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer. El tema propuesto por ONU Mujeres para la conmemoración de este día es “Mujeres líderes: Por un futuro igualitario en el mundo de la Covid-19”. De ahí nuestro guiño a las mujeres que lideran grandes compañías e instituciones en el ámbito de la automoción: aseguradoras, proveedores, concesionarios oficiales, fabricantes de vehículos y seguridad vial.

¿Cuáles son los principales desafíos tiene que asumir en su organización en 2021?

En Allianz afrontamos un ejercicio lleno de grandes retos y proyectos fruto de diferentes acuerdos e hitos alcanzados en 2020. Desde luego nuestro primer desafío es continuar manteniendo nuestra excelencia en el servicio y la atención de nuestros clientes en un escenario complejo como el que la pandemia nos presenta. Estamos especialmente satisfechos de haber conseguido, en apenas 24 horas, gracias a toda la inversión en digitalización que hicimos en los años anteriores, tener a todos nuestros equipos trabajando desde sus domicilios y proporcionando el mismo servicio a clientes y mediadores que cuando trabajábamos en nuestras oficinas.

Además de este foco esencial de estar al lado de nuestros clientes, mediadores y ayudar en la medida de nuestras posibilidades a paliar los efectos de la pandemia en la sociedad a través de diversas iniciativas de RSC, en Allianz continuamos cristalizando proyectos como el lanzamiento de nuevos productos y acuerdos de bancaseguros como el que firmamos durante la pandemia con BBVA. En 2021 mantendremos nuestra obsesión por el cliente y por proporcionarle en cada momento el servicio adecuado a cada necesidad, de la mano de nuestros agentes y corredores, al tiempo que continuaremos desarrollando y dando forma a los retos que ya iniciamos en 2020.

¿Ha percibido a lo largo de su trayectoria mayor presencia de la mujer en el seguro de autos?

La presencia de mujeres en el sector asegurador ha crecido sustancialmente en los últimos años hasta alcanzar  el 52% (según datos de #RedEWI), pero solo hay un 15% en puestos directivos. Por lo tanto, es todavía muy necesario seguir impulsando el rol femenino en los puestos de responsabilidad dentro del sector. Así, entidades como la Red de Profesionales del Sector Asegurador, Empower Women in Insurance (#RedEWI) de la que Allianz forma parte desde su fundación, están realizando una gran labor a la hora de fomentar la presencia de mujeres en puestos directivos, sobre todo y fundamentalmente, en Comités de Dirección y en los Consejos de Administración. En Allianz Seguros, en nuestro Comité de Dirección, contamos Eva Orell como Subdirectora General de Operaciones y Transformación; Susana Mendia como Subdirectora General de Vida y Gestión de Activos; y con Gisela Subirà, como Subdirectora General de RRHH, Legal y Compliance.

Ante la situación de la Covid-19, ¿hay alguna medida en la que desde su ámbito de actuación quiera destacar especialmente?

Me siento muy orgullosa de cómo ha reaccionado el sector asegurador ante la situación que vivimos, no sólo en términos de negocio sino en lo que se refiere a la rapidez a la hora de aunar fuerzas para ayudar a los colectivos más desfavorecidos durante la pandemia. En esta línea destacaría, de forma especial, de entre todas las acciones puestas en marcha por Allianz, dos de ellas. Por un lado, la participación de Allianz con una aportación    de cerca de 3 millones de euros al fondo creado por el sector para asegurar a médicos, enfermeros, auxiliares y celadores. En segundo lugar, destaco el apoyo por parte de Allianz del Proyecto OxyGEN, para impulsar la difusión y expansión de los respiradores de emergencia desarrollados por la empresa española de ingeniería e innovación Protofy.xyz. La compañía quiere, a través del apoyo económico a esta iniciativa de innovación, ayudar a su difusión internacional para combatir el COVID-19 en todo el mundo. OxyGEN es un proyecto de innovación social colaborativo que surge ante la crisis sanitaria global causada por el brote de COVID-19, en la que la falta de respiradores automáticos representa una de las principales dificultades para garantizar un tratamiento adecuado a la población. El propósito principal del proyecto es responder a esta carencia crítica que sufren los sistemas de salud de todo el mundo.