SIGAUS: cómo gestionar un residuo en pro de la economía circular

La Economía Circular está de moda. Pero para SIGAUS ya lo estaba hace 15 años, cuando nació en 2006 para atender las obligaciones que, en materia de gestión de aceites usados, la legislación atribuía a los fabricantes, comercializadores e importadores de aceites industriales. Hoy, tras una larga andadura, SIGAUS ha ido más allá, y se ha convertido en un sólido sistema formado por casi 250 compañías, y 160 empresas gestoras, implicadas en fomentar este nuevo modelo de circularidad que permite transformar los residuos en nuevos recursos, para proteger el entorno, y obtener importantes ahorros económicos. Trabajando, además, a favor de la innovación y la prevención y apostando por la divulgación y la sensibilización ambiental de la sociedad. Construyendo la economía del futuro, en definitiva.

(Autor: Eduardo de Lecea. Director General de SIGAUS)

La economía actual, lineal basada en el usar y tirar, genera una cantidad de residuos tan elevada que, simplemente, no podemos permitírnoslo. El cambio climático, el agotamiento de recursos o la pérdida de biodiversidad son solo algunos de los efectos que este modelo está provocando. Y por eso, es hora de plantear acciones para mejorar la eficiencia en el uso de estos recursos, que son finitos, e impulsar de forma decidida nuevos modelos de negocio responsables, rentables y sostenibles.

“En el ciclo de vida del lubricante el desperdicio no existe, porque una vez que se convierte en residuo, es posible su reutilización de manera indefinida en un proceso circular”.

La economía actual, lineal basada en el usar y tirar, genera una cantidad de residuos tan elevada que, simplemente, no podemos permitírnoslo. El cambio climático, el agotamiento de recursos o la pérdida de biodiversidad son solo algunos de los efectos que este modelo está provocando. Y por eso, es hora de plantear acciones para mejorar la eficiencia en el uso de estos recursos, que son finitos, e impulsar de forma decidida nuevos modelos de negocio responsables, rentables y sostenibles.

La circularidad funciona y, por el contrario, el sistema lineal actual aumenta nuestra exposición a grandes riesgos, por la volatilidad de los precios de los recursos y las posibles interrupciones del suministro, cada vez más frecuentes, tal como hemos podido comprobar en los últimos meses. Estos riesgos han quedado mucho más patentes con la crisis de la Covid-19. Y por eso, hoy más que nunca, superar definitivamente este modelo lineal es un desafío fundamental si queremos alcanzar la creación de riqueza global sostenible.

A través de la correcta gestión del aceite industrial usado podemos contribuir, no sólo a la protección del medio ambiente evitando el impacto de este residuo peligroso en el entorno, sino a ahorrar estos recursos no renovables que nos ofrece la naturaleza y que debemos aprender a consumir de manera responsable.

Desde SIGAUS ponemos en marcha un engranaje para lograrlo que implica a fabricantes, establecimientos productores del residuo como los talleres, empresas gestoras, administraciones y ciudadanos en el que cada uno cumple un papel imprescindible. Y es que, sin el impulso de cada uno de ellos para que el sistema funcione, sería imposible haber alcanzado los logros de los que hemos sido capaces en estos 15 años: más de 1,9 millones de t de residuo recuperadas, 1,7 millones de operaciones de recogida registradas y más de 250 millones de euros invertidos en protección ambiental. Siempre trabajando para compatibilizar el desarrollo y el bienestar económico con la capacidad natural del planeta, mientras damos nuevas vidas al lubricante usado.

Sí, somos conscientes de que arrastramos una poderosa inercia que dificulta el giro necesario y definitivo hacia una orientación más sostenible que nos ayude a superar este modelo equivocado de creación de valor económico, pero estamos en el camino, demostrando que, en el caso del ciclo de vida del lubricante, el desperdicio no existe, ya que, una vez que se convierte en residuo, es posible su reutilización de manera indefinida en un proceso circular.

La Economía Circular no es una utopía, no es un modelo de optimización de recursos que solo parece avanzar, tímidamente, en épocas de crisis, y del que nos olvidamos en épocas de bonanza. Es una realidad, es el futuro. Y el futuro ya está aquí.

“El papel responsable de los talleres es clave, por ser el primer eslabón en la cadena que comienza una vez que el lubricante se convierte en aceite usado.”

Talleres colaboradores, talleres responsables

La iniciativa gratuita ‘Taller Colaborador’ de SIGAUS es clave en nuestra relación con el principal colectivo productor de aceites industriales usados: el de la posventa del automóvil. Con ella queremos aportar un valor añadido al sector de los talleres, en términos comerciales y de imagen, por ser el primer eslabón en el proceso que comienza una vez que el lubricante se convierte en aceite usado. Las buenas prácticas a la hora de realizar operaciones de cambio de aceite a los vehículos en estos establecimientos son la pieza fundamental para la recuperación y reciclaje del aceite usado, y esta campaña busca reconocer ese papel.

Actualmente, más de 3.000 talleres ambientalmente responsables se han sumado a esta iniciativa, que les permite recibir pegatinas y cartelería específica gratuita con la que sus clientes son informados de que ese establecimiento participa en el reciclaje del aceite usado que se extrae de sus vehículos y explicando la razón del cobro del canon SIGAUS (0,06 €/kg) cuando un automovilista adquiere nuevo aceite lubricante para el motor de su vehículo.

Este Programa se dirige a todo tipo de talleres comprometidos con la sostenibilidad e involucrados en la recuperación y reciclaje del aceite industrial usado: desde talleres independientes, a multimarca y concesionarios oficiales, y adherirse a él es muy sencillo a través de este enlace: https://tallercolaborador.sigaus.es/.