La pandemia Covid-19

La pandemia Covid-19 causada por el coronavirus SARS-Cov 19 ha tenido unos efectos sanitarios, sociales y económicos de gran magnitud a nivel mundial que ha puesto de manifiesto la necesidad de prever y estar preparados afrontar este tipo de desafíos a nivel global.

La pandemia provocada por el coronavirus SARS-Cov 2 ha tenido unos efectos descomunales, puesto que se han contagiado millones de personas, ha causado más de un millón de muertes, se ha propagado a casi todos los países del mundo, en los que el impacto sanitario, económico, social y laboral ha sido enorme.

El virus, de origen animal, se contagia de persona a persona con gran facilidad, lo que se lleva a cabo a través de la vía respiratoria, cuando una persona infectada se sitúa en las proximidades de otra sana, al emitir al toser, estornudar o  hablar, pequeñas gotas cargadas de virus.

El contagio se logra mediante la proteína S, localizada en las prolongaciones del virus. Ésta interacciona con el receptor ACE2, situado en la membrana de la célula a infectar, que permite la entrada a su interior, para multiplicarse de manera muy activa.

La infección viral en personas de edad media, jóvenes y niños apenas provoca síntomas, pero en las de más edad, particularmente si sufren otras enfermedades crónicas, puede causar síntomas que requieren hospitalización, y si se agrava, el internamiento en una unidad de cuidados intensivos.

Los síntomas de los pacientes enfermos son fiebre, tos seca, dificultades respiratorias, dolor faríngeo, cansancio permanente, dolores de cabeza y musculares, pérdida del gusto y olfato y diarrea. Si la enfermedad se complica, aparece una dificultad respiratoria grave y neumonía, que pueden provocar la muerte.

En el tratamiento de la enfermedad se emplean antipiréticos, analgésicos, hidratación y eventualmente corticoides, a la espera de disponer de antivirales específicos.

Para el diagnóstico, además de la identificación de los síntomas compatibles, se emplean técnicas que permiten la identificación del genoma viral (la PCR) o las proteínas externas del virus (tests de antígenos), o bien la respuesta inmunitaria causada por el virus (tests de anticuerpos). Las muestras se toman de la fosa nasal y la zona orofaringea para los dos primeros y para los segundos una muestra de sangre.

Para prevenir los contagios se recomienda mantener la distancia interpersonal, usar mascarillas, lavarse las manos frecuentemente y el uso de gel desinfectante. Asimismo, evitar aglomeraciones y ventilar adecuadamente los espacios cerrados. 

La prevención grupal se logra mediante la vacunación. Aunque todavía no está disponible una vacuna específica, se espera que si lo estará en un plazo razonable, ya que varios proyectos vacunales están en la fase final de las pruebas previas a su autorización.

Por último, es preciso indicar que la pandemia ha puesto de manifiesto la insuficiente preparación ante tales problemas sanitarios y la necesidad de estar preparados para afrontar este tipo de desafíos a nivel global.

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