Conducir un BMW i8 cuando el espíritu es joven

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“Enérgico y fascinante”, es el slogan del modelo i8 de BMW, y también los adjetivos que describen la personalidad de su propietaria, Teresa Germán; zaragozana de espíritu joven, a la que ¡le gusta conducir!

Su pasión por los coches le viene desde niña. Seguridad y diseño son las dos premisas que van unidas a la hora de elegir un vehículo. La tecnología no la considera un lujo, sino una necesidad.

El BMW i8 es muy llamativo, diferente en cuanto a estética, y muy especial a la hora de conducir. Pasear con este modelo por Zaragoza pone a prueba el nivel de protagonismo que uno puede llegar a resistir. Así nos lo ha contado Teresa, mujer que se define a sí misma “fiel en el amor y en la amistad”. Considera a los empleados del concesionario BMW en Zaragoza “Goya Automoción” sus amigos, de ahí la fidelidad a la marca.

La pasión por conducir le viene desde niña, pero el conocimiento técnico se lo enseñó José Luis, su marido, quien ha sido el verdadero “motor” de su vida.

Agradecemos a Teresa y a Goya Automoción que nos hayan brindado la oportunidad de entrevistar a una amena e interesante mujer, que rompe tópicos, y cuya filosofía de vida es “vivir el momento, haciendo cada uno lo que le guste”; y a ella, lo que le gusta ¡es conducir!

Cuéntenos desde cuándo le viene su afición por conducir y por la marca BMW

Mi entusiasmo por los coches viene desde niña, concretamente desde los 12 años. Mi pasión era montarme en los autos de choque. Me gustaba conducirlos para disfrutar de la conducción, pero no me gustaba chocar. Y sigo siendo así, me encanta la sensación que me produce conducir y me considero prudente al volante.

Tengo el carné desde hace más de 40 años. Me lo saqué antes que mi hermano mayor, y lo llevaba al parque a practicar. No lo necesitaba, pero siempre me ha apasionado la conducción. El primer coche me lo compré de soltera. Fue un Seat 600. Cuando me casé me fui de viaje de novios a Andalucía en mi 600.

Mi marido tenía un Renault Gordini, pero nos fuimos en mi coche y nos turnamos la conducción. Una vez casada, los coches los elegíamos entre
mi marido y yo, pero reconozco que la que “se salía con la suya” era yo. Posteriormente compré el deportivo de 4 plazas Alfa Romeo Sprint Quadrifoglio verde (rojo Ferrari y carrocería Bertone). Al igual que el i8, era un modelo muy exclusivo y único en Zaragoza.

A partir de ahí cambié a BMW, tuve dos modelos “berlina” y dos “biplaza”, el último un BMW Z4. Fui precisamente con mi Z4 al Concesionario Goya Automoción a realizar la revisión rutinaria, cuando vi el BMW i8 coupé expuesto y me quedé prendada. En ese momento, no me atreví a probarlo; pero casualmente, en la peluquería, ojeé una revista donde era noticia que Jose María Giménez, defensa del Atlético de Madrid se había comprado el i8. Me entró el gusanillo y volví al concesionario. Lo probé, y lo compré. Fue mi regalo de Navidad, y mi familia me apoyó unánimemente en la decisión.

“Me meto dentro del coche y me da paz y tranquilidad…”

¿Qué es lo primero que valora en un vehículo, su diseño o la seguridad?

Lo primero que valoro en un vehículo es la seguridad. Eso sí, unida al diseño. Lo importante es la mecánica y la tecnología que incorporan en elementos de seguridad. Pero si lleva una carrocería bonita, mucho mejor. Me gusta mucho la trasera del BMW i8, pero el diseño del morro me resulta espectacular; y las aletas también. Sin embargo, si hay un “pero” sería la capacidad del maletero, aunque yo no necesito más.

Respecto a tecnología, valoro los sistemas de asistencia a la conducción. No los considero un lujo, sino una necesidad. El que más me gusta es el “head up display”, que proyecta en el parabrisas, a la altura de los ojos, la información del cuadro de instrumentos (velocidad, indicaciones de navegación…); y también el “asistente de aparcamiento” y el sistema que “alerta de colisión con peatones”.

Además, es el primer enchufable híbrido deportivo que ofrece el consumo y las emisiones reducidas de un coche compacto, resultado de muchos años de trabajo de la marca.

“Sé lo justo de temas técnico. El que entendía mucho de coches era mi marido, y fue él quien me enseñó lo que conozco respecto a los vehículos”

La conducción exclusivamente eléctrica es posible en los modos Comfort y Eco Pro. Me parece excepcional la perfecta sincronización que se produce entre sus dos motores, eléctrico y de combustión. Su potente motor de gasolina de tres cilindros y 1,5 litros BMW TwinPower Turbo ofrece una experiencia de conducción excepcional, en un cuerpo que presenta una aerodinámica que logra la máxima eficiencia.

¿Qué opina cuando todavía se cuestiona la conducción de las mujeres?

No creo que los hombres conduzcan mejor que las mujeres, ni viceversa. No estoy de acuerdo en términos tajantes. Es cierto que los hombres llevan mucho más tiempo conduciendo y es mayor el porcentaje de hombres que conducen. Me molestan tópicos como “mujer al volante, peligro constante”, “ellas no tienen accidentes porque van mucho más despacio” y cosas de este tipo.

Recuerdo un documental que emitió hace un tiempo TV sobre una mujer que conducía un tráiler. “Conducir no es cuestión de fuerza, es cuestión de práctica y de habilidad”. Lo que ha ocurrido es que hay profesiones que no son muy habituales en el sexo femenino, porque sigue siendo una realidad que las mujeres son las que fundamentalmente llevan las cargas familiares y no tienen la disponibilidad horaria que exigen determinadas profesiones.

¿Qué opina sobre la conducción de personas mayores de 65 años?

La conducción es cuestión de salud, de estado de ánimo y de sentido común. Si la persona de avanzada edad se encuentra bien, puede que no tenga los mismos reflejos que una persona más joven, pero la experiencia también hay que tenerla en cuenta.

Tampoco estoy de acuerdo en afirmar que los jóvenes son todos imprudentes; ni mucho menos. De hecho, hoy en día, utilizan el teléfono móvil mientras conducen las personas de ambos sexos, y de cualquier edad. Y eso sí que es una causa de accidente, no particularidades de sexo y/o edad.

Cuando me monto en el coche, disfruto conduciendo, disfruto de las sensaciones que me produce la conducción; y todo lo demás me da igual. Esto no solo me pasa a mí, les ocurre a muchas otras personas de mi edad.

Nunca he tenido un accidente de tráfico, aunque es cierto que, en ocasiones, no se producen por el error por uno mismo, sino que viene provocado por el vehículo contrario o por otros factores ajenos al propio conductor.

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