Baremo de pintura de Centro Zaragoza

En el año 2003 Centro Zaragoza realizó su primer manual de métodos y tiempos, o “baremo”, referido a la pintura de piezas de chapa en automoción, para unos años más tarde completarlo con la incorporación de la valoración de las piezas de plástico. Nacía, en el año 2006, el “Baremo de pintura de piezas del automóvil de Centro Zaragoza”. Este baremo presentaba, como novedad más destacada frente al resto de resto de baremos existentes hasta la fecha, que la valoración de los daños se hace mediante la estimación del tamaño de las superficies deformadas y los arañazos que presenten cada pieza.

El Baremo de Centro Zaragoza ha ido incorporando todas las novedades tecnológicas que se han incorporado al proceso de repintado en taller; como la valoración de los acabados tricapa, los barnices antirrayado, la posibilidad de valorar acabados multicolor, o la opción de obtener el cálculo del coste de materiales empleando fabricantes certificados CZ.

El objetivo último del baremo es obtener estimaciones de coste de pintado que se ajusten lo más posible a la realidad de cada caso, para ello es preciso conocer cómo utilizarlo en cada uno de los pasos en los que se divide la realización de una valoración de pintura en cualquiera de los sistemas de ayuda a la peritación en los que está disponible; hoy en día, en Audaplus, SoleraAuto, Gt-Estimate y Silver DAT. En el presente artículo vamos a repasar los aspectos básicos para tener en cuenta.

Para obtener la estimación de coste de pintura con el Baremo de Centro Zaragoza hay que valorar los daños de cada una de las piezas que deban ser pintadas, para las que habrá que asignar los daños y, si son de plástico, el tipo de acabado que precisan. Pero, además, hay que determinar el valor de los parámetros que afectan al conjunto del vehículo a repintar, con independencia del número de piezas que se vayan a pintar. Comenzamos con éstos:

Parámetros del vehículo

Tipo de Pintura

Hay que seleccionar el tipo de pintura de acabado que presente el vehículo, las opciones son:

  • Monocapa: Acabado aplicado con un único producto, el esmalte monocapa.
  • Bicapa (metalizados o lisos): Acabado aplicado con dos productos, una base de color más un barniz de acabado. La base de color puede ser de pigmentos cromáticos y/o pigmentos metalizados.
  • Perlado bicapa: Acabo bicapa en el que la base de color presenta un cierto porcentaje de pigmentos perlados, pero que mantiene una suficiente capacidad de cubrición.
  • Tricapa perlado: Acabos compuestos por tres productos, barniz, base bicapa de alta transparencia (o barniz tintado) y base bicapa de fondo.

Tipo de Barniz

Si el vehículo a repintar cuenta con un barniz de especial resistencia o dureza, conocidos como “antirrayado”, hay que seleccionar esta opción en la identificación del vehículo, ya que el valor que se utiliza por defecto es el del barniz convencional, que hoy en día es el más habitual (esta opción es posible con los acabados Bicapa, Perlado y Tricapa).

Número de colores a reponer

El valor por defecto que se tiene de este parámetro es 1, ya que en la gran mayoría de las ocasiones el vehículo solo tiene un color. Cuando el vehículo presente más de un color en la carrocería, y sea precisa la reposición de más de uno de ellos, debe indicarse ese número de colores en el apartado correspondiente. El valor podrá ser 2, 3, 4…según proceda.

Respecto a este parámetro hay que destacar dos premisas:

  • Se trata del número de colores a reponer, no del número de colores que presente el vehículo: un vehículo puede presentar 3 colores, pero si solo hay que pintar una pieza y esa pieza va pintada en un único color el número de colores a reponer será 1 y no 3.
  • En el cómputo de “colores a reponer” no hay que tener en cuenta el acabado específico para de las piezas de plástico que denominamos “Texturado” para cuando hay que pintar piezas reparadas que no están pintadas, y que la pintura debe devolver su aspecto inicial. Si se presenta esta circunstancia, se valorará específicamente en cada pieza de plástico que lo precise.

Tipo de cálculo para el coste de materiales

Existen dos opciones para el cálculo del coste de materiales. Además del convencional (opción por defecto), también existe la posibilidad de efectuar el cálculo según el Coste de materiales certificados por CZ, en el que el coste de los materiales se ha obtenido según el valor medio ponderado referido a los fabricantes de pintura certificados por CZ.

  • Cálculo del coste de materiales convencional.
  • Cálculo del coste de materiales certificados CZ

Eliminación de las operaciones comunes con otra valoración, si procede

Si es preciso dividir un proceso de pintado en dos o más valoraciones diferenciadas, distribuyendo las piezas a pintar entre esas valoraciones; para no duplicar las operaciones comunes al conjunto del proceso de pintado deben eliminarse esas operaciones comunes en todas las valoraciones menos en una de ellas.

Valoración de los daños

Una de las peculiaridades del baremo de pintura de Centro Zaragoza es que la valoración de los daños en las piezas a pintar en piezas no sustituidas es mediante la descripción de los daños, haciendo una estimación de la superficie deformada y de los arañazos.

Piezas Sustituidas

La valoración de las piezas sustituidas es única si se trata de piezas de chapa. Para las de plástico es necesario especificar en cada una el proceso que corresponda, según el recambio sea suministrado con pretratamiento o imprimación para el pintado (Imprimada), o carezca del mismo (No imprimada):

  • Si es Pieza de Chapa: No es necesario más especificaciones
  • Si es Pieza de Plástico:
  • Pieza Imprimada
  • Pieza No imprimada

Piezas Reparadas/Repintadas

En cada pieza a pintar no sustituida se debe estimar la superficie deformada que presenta la pieza expresada en decímetros cuadrados, así como los arañazos o daños superficiales (cuando es necesario el proceso de repintado, pero sin que haya deformación de la pieza) expresando la longitud de este daño en decímetros (lineales).

Superficie deformada

¿Qué es superficie deformada?

Es la extensión de la pieza que por el siniestro ha perdido su configuración original, y debe ser reconformada antes de iniciar el proceso de pintado.

¿En qué unidades se estima?

En decímetros cuadrados. Un decímetro cuadrado es aproximadamente el tamaño de la palma de la mano (un cuadrado de 10 centímetros de lado). Otro elemento de referencia es un folio de papel, cuya superficie es aproximadamente de 6 decímetros cuadrados (mide unos 30 x 20 cm; o lo que es lo mismo 3 x 2 decímetros).

¿Y si hay más de un golpe en una pieza?

Si una misma pieza presenta más de una zona deformada, la deformación que hay que valorar es la suma de todas las zonas deformadas.

Longitud de arañazo

¿Qué es longitud de arañazo?

Es el daño que queda en pintura sin que se deforme la pieza; y que por tanto no requiere un reconformado previo; estos daños suelen ser en forma de arañazos.

¿En qué unidades se estima?

En decímetros. Un decímetro son 10 centímetros. Como referencia, tenemos que un metro equivale a 10 decímetros, y respecto de un folio de papel, éste mide unos 3 decímetros de largo por unos 2 decímetros de ancho.

¿Cómo valorar una zona afectada con daños superficiales?

Para valorar el daño en una zona que presente muchos arañazos entrecruzados, no es necesario estimar la suma de todos los arañazos individuales, es suficiente con estimar el tamaño de la superficie afectada; que, como es una superficie, en principio serán decímetros cuadrados, pero a efectos de la valoración con el baremo de pintura deben computarse como decímetros (lineales) de arañazo.

Daños en una pieza

Las piezas pueden presentar solo deformaciones, solo arañazos, o ambos tipos de daño a la vez. La única condición es que los arañazos a contemplar deben estar fuera de las zonas deformadas, ya que los arañazos presentes en las zonas deformadas son intranscendentes (en el proceso de reconformado desaparecen, tras el cual la superficie queda para pintura en el mismo estado ya hubiera arañazos, o no). Por tanto, la valoración de los daños en cada pieza vendrá dada por esos dos valores: Superficie deformada (en decímetros cuadrados) y Longitud de arañazo (en decímetros). Pudiendo ser “cero” uno de ellos, o los dos, en ese caso lo que se estará valorando es la necesidad del repintado de una pieza que no presenta daños (por la aplicación de un difuminado a una pieza adyacente a otra reparada o sustituida).

En la imagen se ha añadido un folio (6 dm2). La deformación en la puerta es algo superior a la equivalente de 2 folios, por tanto, de 14 a 16 dm2 sería una buena estimación de la deformación.

Superficie a pintar

La superficie a pintar es la extensión de la pieza que recibe la última capa de pintura de acabado (el esmalte monocapa o el barniz). En general, el proceso de pintado conlleva el pintado de toda la pieza, pero, en ocasiones, es posible el pintado parcial de algunas; por ejemplo, si una puerta tiene una moldura que divide la pieza en dos partes, es posible pintar solo una de ellas, siempre que los daños estén solo en una de esas partes. Para ello existen dos opciones: si el sistema de ayuda a la peritación dispone de una “posición de pintura” específica para cada zona de pintado parcial, basta con señalar como pieza a pintar esa posición parcial e imputarle la superficie deformada y longitud de arañazo que proceda. La otra opción es que el sistema ofrezca la posibilidad de indicar el porcentaje de pieza que se va a pintar (distinto del 100%, que es el valor por defecto). En este último caso se procede indicando este porcentaje e, igualmente, los daños como en el caso anterior.

Valoración del acabado

Si la pieza a pintar es de plástico, es necesario identificar el tipo de acabado que precisa. Con este “acabado” lo que se especifica es si la pieza requiere la misma pintura de acabado que el conjunto del vehículo, o uno especial que denominamos como “texturado”, y que se refiere al aspecto que presentan las piezas de plástico que no llevan pintura, ya que generalmente tienen una superficie con una textura granulada.

Tras la reparación de una pieza, o parte de ella, que no lleva pintura, el acabado que se precisa es, precisamente, el acabado “texturado”.

Además de los dos tipos de acabado (color de carrocería o texturado), también se define si han de aplicarse al conjunto de la pieza (acabado completo), solo a una parte de ella (acabado parcial), o incluso, si es precisa la aplicación de ambos acabados (acabado combinado).

De esta forma, y en resumen los acabados contemplados para las piezas de plástico son:

  • Color/es de carrocería completo (L).
  • Color/es de carrocería parcial (L2).
  • Texturado completo (T).
  • Texturado parcial (T2).
  • Combinado Color/es carrocería + Texturado (LT).

En el baremo de pintura de Centro Zaragoza se contempla que para las piezas de plástico sustituidas los acabos posibles son los dos primeros (L y L2), que suponen la aplicación, solo, del color de la carrocería, bien por completo a la pieza o bien parcialmente. En una pieza nueva no tiene sentido el uso del acabado texturado que replica el aspecto de la pieza sin pintura reparada. Mientras que para las piezas reparadas es posible la valoración de cualquiera de los 5 tipos de acabado en piezas de plástico (L, L2, T, T2 y LT).

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