Por qué los neumáticos de los coches eléctricos pueden desgastarse más rápido

15 de octubre de 2026

El mayor peso de las baterías, el elevado par motor entregado de forma instantánea y la frenada regenerativa explican este mayor desgaste, según Euromaster

Las características de los vehículos eléctricos implican unas exigencias diferentes para los neumáticos respecto a los modelos de combustión. Por ello, los neumáticos de un vehículo eléctrico pueden desgastarse, de media, hasta un 20% más rápido que los de uno de combustión equivalente, según Euromaster, red especialista en mantenimiento integral del automóvil, a partir de estudios e informes técnicos de Michelin.

Este mayor desgaste responde a diferentes factores relacionados tanto con las características de los propios vehículos eléctricos como con las exigencias a las que se ven sometidos sus neumáticos durante la conducción. 

En primer lugar, una primera causa es el peso adicional de las baterías. Estos componentes hacen que los vehículos eléctricos sean, por lo general, más pesados que sus equivalentes de combustión. Ese peso adicional incrementa la carga que soporta cada neumático y, con ello, las exigencias durante la circulación.

En segundo lugar, los motores eléctricos entregan un elevado par motor prácticamente desde el primer momento, es decir, casi de forma instantánea. Esta respuesta inmediata permite aceleraciones muy rápidas, pero también somete a los neumáticos a mayores esfuerzos, especialmente sobre las ruedas motrices. 

En tercer lugar, la frenada regenerativa también puede contribuir al desgaste de los neumáticos. La frenada regenerativa permite recuperar parte de la energía cinética del vehículo y transformarla en energía eléctrica, al tiempo que reduce el uso de los frenos convencionales. Sin embargo, las fuerzas de deceleración siguen transmitiéndose entre los neumáticos y el asfalto. Por ello, una frenada regenerativa intensa también puede acelerar el desgaste de los neumáticos.

Asimismo, el incremento de peso y la entrega de par motor inmediata obligan a que los neumáticos de muchos vehículos eléctricos presenten características específicas de carga, estructura y resistencia. Por ello, no basta con elegir un neumático de la misma medida, ya que es fundamental respetar las especificaciones establecidas por el fabricante, incluido el índice de carga, el código de velocidad y las posibles homologaciones específicas.

El mantenimiento, clave para prolongar la vida útil del neumático

Ante estas mayores exigencias, Euromaster recomienda prestar especial atención al mantenimiento de los neumáticos de los vehículos eléctricos. Comprobar periódicamente la presión, revisar la profundidad y el estado de la banda de rodadura y detectar posibles desgastes irregulares son operaciones fundamentales para prolongar su vida útil y mantener sus prestaciones y seguridad.

En este sentido, la presión debe mantenerse siempre en los valores recomendados por el fabricante, ya que una presión incorrecta puede acelerar el desgaste y aumentar la resistencia a la rodadura, con el consiguiente impacto sobre la eficiencia y la autonomía del vehículo eléctrico.

Asimismo, a la hora de sustituir los neumáticos, es fundamental seguir las especificaciones del fabricante del vehículo y elegir los modelos adecuados a sus características de peso, carga y prestaciones