Nuevos límites de Velocidad:

El límite de velocidad de 30 km/h se aplica en las ciudades

En nuestras ciudades ya se están aplicando nuevos límites de velocidad con el objeto de conseguir ciudades más seguras y sostenibles, dichos límites se han establecido en la última modificación de la normativa de tráfico a la que las ciudades han tenido seis meses para adaptarse. Con la reducción del límite de velocidad en las ciudades se persigue disminuir la gravedad de los atropellos, además de reducir tanto la contaminación ambiental como la acústica.

La modificación del Reglamento de Circulación, en el que se recogen los nuevos límites de velocidad en las ciudades, se aprobó en Consejo de ministros el 10 de noviembre del año pasado (RD 970/2020 de 10 de noviembre). Con el objeto de que este cambio fuese conocido por los ciudadanos y para que las administraciones locales dispusieran de un plazo suficiente para adaptar la señalización y/o infraestructura, se estableció un plazo de seis meses desde la publicación del RD en el BOE, para su entrada en vigor.

Este Real Decreto modifica, por un lado, el Reglamento General de Circulación (aprobado por Real Decreto 1428/2003, de 21 de noviembre) y el Reglamento General de Vehículos (aprobado por Real Decreto 2822/1998, de 23 de diciembre), e introduce diversas novedades en la regulación del tráfico urbano.

Desde el 11 de mayo, el límite de velocidad en vías urbanas es de:

  • 20 km/h en vías que dispongan de plataforma única de calzada y acera
  • 30 km/h en vías de un único carril por sentido de circulación.
  • 50 km/h en vías de dos o más carriles por sentido de circulación.

A estos efectos, los carriles reservados para la circulación de determinados usuarios o de uso exclusivo de transporte público no serán contabilizados. También hay que tener en cuenta que las velocidades genéricas establecidas podrán ser rebajadas, previa señalización específica, por la Autoridad Municipal. Además, dicha Autoridad Municipal, excepcionalmente, podrá aumentar la velocidad en vías de un único carril por sentido hasta una velocidad máxima de 50 km/h, previa señalización específica.

En travesías y en las vías urbanas a las que se refiere el apartado c) los vehículos que transporten mercancías peligrosas circularán, como máximo, a 40 km/h. El límite genérico de velocidad en travesías es de 50 km/h, para todo tipo de vehículos, si bien este límite podrá ser rebajado por acuerdo de la Autoridad Municipal con el titular de la vía, previa señalización específica.

Y, por último, el límite genérico de velocidad en autopistas y autovías que transcurren dentro de poblado será de 80 km/h, no obstante, podrán ser ampliados por acuerdo de la Autoridad Municipal y el titular de la vía, previa señalización específica, sin rebasar en ningún caso los límites genéricos establecidos para dichas vías fuera de poblado.

Una de las medidas más destacadas es la reducción del límite de velocidad de circulación genérico en vía urbana de 50 a 30 km/h, para aquellas calles que cuentan con un solo carril por sentido de circulación. El objetivo es reducir la siniestralidad vial, sobre todo la que afecta a los colectivos más vulnerables, garantizar la fluidez de los desplazamientos realizados en las grandes avenidas de la ciudad, y reducir el impacto negativo de la circulación de vehículos en la calidad del aire de las ciudades, consiguiendo ciudades más humanas, saludables y seguras.

Los motivos que llevaron a la Dirección General de Tráfico (DGT) a implantar esta medida, que ha sido reconocida por la Dirección General de Movilidad y Transportes de la Comisión Europea como una medida positiva, que ayudará a reducir la siniestralidad vial, han sido:

  • La demanda de los ayuntamientos para tener un paraguas legal normativo y poder aplicar los 30 km/h en sus localidades.
  • En 2019, los fallecidos en accidente de tráfico en las ciudades aumentaron un 6%, mientras que en las vías interurbanas se redujeron un 6%.
  • El 82% de los fallecidos en ciudades en 2019 fueron usuarios vulnerables, es decir, peatones, ciclistas y motoristas.
Probabilidad de que un peatón atropellado por un vehículo sufra lesiones mortales en función de la velocidad.
  • Se reduce un 80% el riesgo de fallecer como consecuencia de un atropello. Si la velocidad del vehículo que impacta es de 30 km/h el riesgo es de un 10%, si la velocidad es de 50 km/h, ese riesgo de fallecimiento se eleva alrededor del 90%.
  • Se reduce a la mitad la distancia que se necesita para detener el vehículo al pasar de 50 km/h a 30 km/h, ya que circulando a 30 km/h se necesita una distancia para detener el vehículo de 13 metros mientras que si se circula a 50 km/h, se necesita una distancia de 26 metros para detener el vehículo.
  • Las experiencias existentes de zonas 30 en ciudades demuestran el efecto positivo sobre la siniestralidad, con reducciones de los accidentes que han llegado a superar el 40%.
  • Se reduce a la mitad el ruido ambiental, según el informe de recomendaciones del Grupo de Expertos Académicos para la 3º Conferencia Ministerial Global de Seguridad Vial.

A todas estas razones se suma que la reducción de la velocidad en las ciudades a 30 km/h es una de las prioridades de la Agenda 2030, con el objetivo de convertir las ciudades en espacios más seguros, reduciendo tanto el riesgo de sufrir un accidente como la gravedad del mismo en caso de que se produzca.

Por otro lado, la Declaración de Estocolmo 2020, redactada tras la III Conferencia Ministerial Mundial sobre Seguridad Vial, recoge en su octava recomendación “Establecer un límite máximo de velocidad de desplazamiento por las vías de 30 km/h en zonas urbanas”.

Las experiencias de zonas 30 en ciudades demuestran su efecto positivo sobre la siniestralidad.

Asimismo, la Unión Europea, dentro del marco de las políticas europeas en seguridad vial para el período 2021-2030 se basa en el enfoque “Sistema Seguro”, en el que las vías y los vehículos deben estar diseñados para dar cabida a los errores humanos sin causar lesiones graves o muertes y la velocidad permitida para los vehículos es uno de los componentes del nivel de seguridad proporcionado por las otras partes del sistema. Las políticas de seguridad vial en la Unión Europea están basadas en el enfoque de Visión Cero y en el Sistema Seguro, concepto reconocido por organismos Internacionales como la Organización Mundial de la Salud y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, en el que se acepta que el ser humano comete errores y busca evitar que estos errores provoquen muertes o lesiones graves.

Siguiendo este planteamiento, los organismos internacionales aconsejan que los límites de velocidad se establezcan considerando las fuerzas que el cuerpo humano puede tolerar, que en el caso del ámbito urbano no debería ser superior a los 30km/h, al convivir en el mismo espacio usuarios vulnerables con vehículos motorizados. En las áreas con intersecciones y alto riesgo de colisiones laterales la velocidad apropiada sería de 50 km/h y en las carreteras convencionales sin separación física de carriles y para reducir el riesgo de colisiones frontales el límite apropiado debería ser de 70 km/h.

Antes. Después.

Por lo que respecta a los vehículos, la Unión Europea ha dado un paso adelante al obligar a que todos los vehículos nuevos homologados en Europa a partir de 2022, y todos los vehículos nuevos vendidos a partir de 2024, incorporen entre otros sistemas de ayuda a la conducción, el asistente inteligente de velocidad ISA que funciona conectado al GPS y dotado de una cámara que lee las señales viales y advierte al conductor cuando éste supera los límites legales.

Señalización de los ciclo-carriles calmados para bicicletas y VMP (Vehículos de Mobilidad Personal) eléctricos.

Por último, el lema escogido este año por Naciones Unidad para la celebración de la VI Semana Mundial para la Seguridad Vial que se celebró del 17 al 23 de mayo 2021 se centra también en la reducción del límite de velocidad a 30 km/h en las zonas urbanas bajo el lema “Construyendo calles para la vida”, Naciones Unidas escogió el hastag #Love30” para esta semana.

Con el objetivo de promover y ayudar a las autoridades a promover y ayudar a las autoridades municipales a aplicar esta modificación del Reglamento General de Circulación de forma efectiva, se crea un Manual de aplicación de los nuevos límites de velocidad en vías urbanas y travesías que entraron en vigor, tal como se ha indicado, el pasado 11 de mayo, el cuál incluye ejemplos reales que pueden encontrarse en las calles de las ciudades españolas, desarrollando de manera gráfica, ejemplos concretos en los que se describe la sección de la vía mediante un esquema, se hace referencia a la parte específica de la normativa que aplica y, finalmente, se consolida el ejemplo mediante un caso gráfico real.

La reducción de velocidad en las calles va a permitir a las autoridades municipales crear ciudades más amables, más humanas, donde puedan convivir de forma más segura los distintos usuarios de la vía. Otra gran ventaja que permitirá esta disminución de los límites de velocidad en las ciudades es la reducción de emisiones de CO2, así como la contaminación acústica con un tráfico a menor velocidad y más fluido. El incumplimiento de los límites establecidos implicará sanciones económicas a determinar en cada caso por las administraciones locales.

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