Big Data y vehículo conectado

Big data es un término que hace referencia a ingentes cantidades de datos, estructuradas o no, que por su volumen, complejidad y gran velocidad de crecimiento resultan complejos de recoger, procesar y almacenar mediante herramientas convencionales. Los vehículos conectados son imparables generadores de datos y el uso de las nuevas tecnologías permitirá aprovechar al máximo toda la información que cada vehículo es capaz de aportar.

Vehículo conectado

En mayor o menor medida, prácticamente todos los vehículos que hoy en día ponen las marcas a la venta disponen de cierto grado de conectividad. Los coches incorporan sistemas capaces de captar diferentes parámetros y también capaces de transmitirlos. Por ejemplo, la tecnología del sistema e-call analiza de forma continua una serie de parámetros relacionados con la aceleración y la posición del vehículo y, en caso de que esos parámetros resulten compatibles con la producción de un accidente, alerta de forma automática y al instante a los servicios de emergencia, identificando la posición en la que se encuentra el vehículo para que la tan necesaria ayuda llegue lo antes posible a las personas que se han visto involucradas en el siniestro.

Los vehículos conectados más avanzados también envían información a relativa a su estado en todo momento. Así, si un vehículo sufre algún tipo de percance y se encuentra detenido en el arcén, enviará información que podrá ser aprovechada por el resto de los usuarios de vehículos conectados, que recibirán un aviso concerniente a la ubicación del vehículo averiado. Del mismo modo, si un vehículo conectado “ve” que otro vehículo se encuentra detenido en el arcén, enviará la información pertinente a la nube para que pueda ser procesada y aprovechada por el resto de los usuarios de la vía, que recibirán los correspondientes avisos si hacen uso de otro vehículo conectado, y por los gestores del tráfico, que podrán poner los medios de forma inmediata para dar solución al problema en el menor tiempo posible.


Los vehículos conectados generan grandes volúmenes de datos que adecuadamente procesados permiten la generación de nuevos servicios.

Otras informaciones relevantes que los vehículos conectados son capaces de enviar son las relativas a su estado. Así, los fabricantes podrán recibir información sobre el estado de los neumáticos, los niveles de los líquidos o el estado de la batería del vehículo en caso de tratarse de un eléctrico.

El tratamiento del dato es un área tremendamente importante en la gestión de la movilidad urbana.

¿Puede ser utilizada la información generada al conducir?

Surge la pregunta relativa a si los fabricantes pueden utilizar la información que se genera en el vehículo durante la conducción. Al adquirir el vehículo, es necesario firmar un contrato en el que deben detallarse las condiciones de utilización de los datos generados por el vehículo durante sus desplazamientos. Los fabricantes son especialmente cuidadosos a la hora de cumplir en todo momento con lo especificado por las leyes que regulan la protección de datos de carácter personal. Se trata de una información muy valiosa para la marca del vehículo, que podrá procesar y elaborar nuevos productos o servicios tomando como base dicha información. La información viaja de forma segura, nuevamente de acuerdo con los condicionantes establecidos por las leyes vigentes relativas a la protección de datos. Se trata de información de la que son custodios los fabricantes, por lo que es responsabilidad de estos cumplir de forma escrupulosa con estas leyes.


La gestión de la movilidad urbana puede mejorar con la información aportada por los vehículos conectados.

Pero la información generada no debería ser explotada únicamente por los constructores de vehículos, puesto que como veíamos resulta más que interesante ofrecer servicios colaborativos que permitan mejorar la seguridad en las carreteras. Para ello, la plataforma de vehículo conectado 3.0 de la DGT, plataforma gratuita y abierta a las ya existentes aplicaciones de movilidad inteligente y a la que se adhieren los constructores de vehículos, es un proyecto que permitirá poner en común de forma anónima todo lo acontecido en las vías de tránsito y que afecta a la infraestructura y a todos los usuarios, como por ejemplo servicios de mantenimiento en carretera, los accidentes de tráfico que puedan producirse, la presencia de ciclistas sobre la carretera, la existencia de vehículos averiados en algún punto de la vía y otros servicios asociados que puedan surgir para aportar valor a quienes utilizan las vías.

El trabajo colaborativo también tendrá su repercusión en la gestión de las ciudades. El tratamiento del dato es un área tremendamente importante hace ya tiempo al trabajar en la gestión de la movilidad urbana. El vehículo conectado ofrece una oportunidad para mejorar esa gestión con nuevos datos de entrada que servirán para tomar decisiones más precisas en menos tiempo.

Mejoras en el mantenimiento del vehículo

La recopilación de los grandes volúmenes de información generados por los vehículos permite a los fabricantes buscar tendencias dentro de los datos para determinar, por ejemplo, si algún determinado componente del vehículo no está funcionando de acuerdo con cómo había sido diseñado. El adecuado análisis y tratamiento de estos datos puede originar, por ejemplo, que las llamadas a revisión para sustituir una determinada pieza o realizar algún ajuste se hagan con mayor celeridad que si el tratamiento de la información se llevase a cabo a través de métodos tradicionales.


Los avisos de mantenimiento son una ayuda eficaz para no olvidar pasar por el taller y verificar el óptimo estado de todos los sistemas del vehículo.

El usuario, además de las ventajas previamente mencionadas, se beneficiará una interacción personalizada que hará mejorar su experiencia con el vehículo. Más allá de los servicios de información y entretenimiento que el vehículo pueda llegar a ofrecer, los avisos relativos a cuándo tiene que pasar el próximo mantenimiento, por ejemplo, son una ayuda eficaz desde el punto de vista de la seguridad para no olvidar pasar por el taller para verificar el óptimo estado de todos los sistemas del vehículo.

A través de las nuevas tecnologías de análisis de grandes volúmenes de información, las entidades aseguradoras podrán identificar nuevos productos o servicios que tengan encaje y aporten valor al cliente final.

Además, la información recogida permitirá a los fabricantes desarrollar nuevos productos y servicios con un alto grado de personalización para el usuario que mejorarán y podrán prolongar el funcionamiento de los diferentes sistemas que incorpora el vehículo.

En el sector asegurador del automóvil

En caso de que el usuario así lo permita, la información generada por el vehículo también podría ser utilizada por las entidades aseguradoras para personalizar la oferta realizada a un cliente. Algunas entidades han generado productos específicos que permiten el ajuste de la prima del seguro del automóvil si el usuario incorpora en el vehículo un sistema de captación y envío de datos que permite al vehículo estar en todo momento conectado con su entidad aseguradora. El procesado automático permitirá evaluar, por ejemplo, el estilo de conducción de un determinado conductor y, de este modo, ofrecer pólizas que se adapten mejor a las características de cada cliente.


El procesado automático permitirá evaluar ofrecer pólizas que se adapten mejor a las características de cada cliente.

A través de las nuevas tecnologías de análisis de grandes volúmenes de información, las entidades aseguradoras también podrán identificar nuevos productos o servicios que tengan encaje y aporten valor al cliente final, podrán reducir costes en sus análisis al llevar a cabo procesados más eficientes de la información, podrán tomar mejores decisiones de forma rápida y más segura y podrán medir el nivel de satisfacción de los clientes según los parámetros que previamente hayan establecido, a través de la utilización de información adicional como la relativa a la interacción por parte de los usuarios de redes sociales o los resultados de las campañas de marketing que pudieran haberse llevado a cabo.

Conclusión.

El vehículo conectado es, potencialmente, una fuente generadora de inmensos volúmenes de datos. Estos datos se convierten en una herramienta más para las entidades aseguradoras, que apoyadas en tecnologías que permiten el análisis de Big Data podrán genera productos y servicios personalizados y adaptados a las necesidades de sus clientes.

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