Aspectos clave del Baremo de Pintura de Centro Zaragoza
El objetivo del “Baremo de pintura de piezas del automóvil de Centro Zaragoza” es obtener estimaciones de tiempo de mano de obra y de coste de materiales correspondientes a los daños valorados en un vehículo con la mayor precisión posible. Es por esto por lo que en los algoritmos de cálculo del Baremo de Centro Zaragoza se contemplan un gran número de variables; algunas dependientes de las piezas concretas a pintar de cada modelo y otras, de los daños que puedan presentar cada una de las piezas implicadas; valorando dichos daños mediante la evaluación de las deformaciones y/o los daños superficiales que presenten.
El algoritmo de cálculo del Baremo de Centro Zaragoza está basado en el análisis pormenorizado de todos los datos obtenidos en los muchos casos analizados de procesos de repintado; y contempla un amplio conjunto de variables, tanto dependientes de las piezas implicadas del modelo concreto de vehículo de que se trate, como las dependientes de los daños específicos que presenten y que deben ser cuantificados.
La superficie deformada que se estime en cada pieza debe ser coherente con el tiempo asignado para su reparación.
Respecto de los factores influyentes dependientes de las piezas a pintar, estos forman parte de la extensa base de datos elaborada por Centro Zaragoza y que asigna, a cada pieza específica de cada modelo, los valores correspondientes a cada parámetro, como son: el tamaño de la pieza, su ubicación, el tipo de material, tipo de unión al conjunto del vehículo,… factores que influyen en el proceso de pintado tanto en caso de haber sido sustituida la pieza como en el caso de su reparación.
Los factores que dependen del estado de las piezas que se han valorado para su pintado pasan por la decisión técnica de haber optado por su sustitución o su reparación; y en el caso de las reparaciones hay que valorar la magnitud de los daños en cada pieza, estimando el tamaño de la superficie deformada y el de los arañazos. Como ejemplos de la lógica de valoración del Baremo de pintura de Centro Zaragoza, vamos a analizar tres aspectos que podemos encontrar en distintas valoraciones en los que expondremos cómo deben valorarse los daños y las distintas implicaciones que podemos encontrar en las estimaciones de los costes de pintado.
Las deformaciones y su relación con los tiempos de reparación o reconformado
Cuando en la valoración de una pieza se opta por su reparación y, por tanto, se le asigne un tiempo para el reconformado, implica que existe deformación de la pieza y que en la valoración de pintura la “superficie deformada” no puede ser cero, deberá corresponder con la extensión, en decímetros cuadrados, de las deformaciones en esa pieza.
Además, por lógica, el número de decímetros cuadrados que se valoren como superficie deformada para pintura en una pieza deberán tener una cierta “proporcionalidad” con el tiempo asignado para la reparación. Por ejemplo, no sería razonable que, si se hubiera asignado un tiempo de reparación de 2 horas, la superficie deformada valorada para pintura sea sólo de 1 o 2 dm2; y viceversa, si la reparación se ha valorado con menos de media hora, que para la pintura se considere una superficie deformada de 20 dm2.

Esta aleta delantera presenta una deformación inferior a 1 dm2, su tiempo de reconformado previo al pintado será mínimo.

Esta puerta delantera presenta una deformación de unos 10 dm2, precisará un mayor tiempo de reconformado previo al proceso de pintado.
Valoración de los difuminados
Hay ocasiones en las que puede ser preciso aplicar pintura a piezas no dañadas; esto sucede cuando están junto a las reparadas o sustituidas y existe la necesidad de asegurar la igualación del acabado. Con el Baremo de Centro Zaragoza, la valoración de esas piezas “a difuminar” se les asigna “pintura de reparación” y se introduce como valores de los daños: superficie deformada “cero” y longitud de arañazo “cero”.
La necesidad de difuminar pintura a las piezas adyacentes a las reparadas y sustituidas debe ser decida según las circunstancias: ubicación de los daños, tipo de pintura y requerimientos estéticos.
Con esta valoración el algoritmo de cálculo del Baremo estimará el coste de la limpieza y preparación de esas piezas difuminadas, la aplicación de una cierta cantidad de base bicapa, y de barniz a toda la pieza. Este difuminado de la pintura de acabado tiene sentido si la pintura de acabado es metalizada o perlada, ya que el efecto final conseguido no solo depende de la exactitud en la formulación de la mezcla de básicos, sino en la forma de aplicación de la pintura por parte del pintor.

Por la ubicación del daño en la aleta delantera, el tipo de acabado y al tratarse de una zona visual de alto requerimiento estético, puede contemplarse el difuminado de pintura a la puerta delantera.
Las razones por las que los difuminados a las piezas adyacentes no pueden ser incluidos en la valoración de la pintura de cada pieza a pintar, son que las piezas adyacentes también pueden presentar daños, y al valorar la pintura de ellas se produciría una duplicación del trabajo valorado. Por otra parte, si se trata de piezas a reparar, el golpe puede estar situado cerca de una de las piezas contiguas, pero no del resto, y por tanto solo es preciso difuminar a esa pieza contigua a la ubicación del daño. Y, por último, si el daño está situado en el centro de la pieza, el difuminado del acabado se puede realizar dentro de la propia pieza dañada, sin necesitar extenderlo a ninguna de las piezas adyacentes.
Además, la necesidad, o no, de difuminar a otras piezas es una opción que debe valorarse según las circunstancias, como son: el tipo exacto de pigmentación (aluminio fino o grueso), zona de visibilidad de los daños (en zonas ocultas, interiores o de baja visibilidad, este requerimiento estético no es preciso), etc. Decisión que debe ser tomada según criterios técnicos en cada caso y no puede contemplarse sistemáticamente de forma automática.

Proceso de pintado con las piezas montadas o desmontadas
Proceso de pintado con las piezas montadas o desmontadas
El pintado de las piezas afectadas en un vehículo suele realizarse con las piezas montadas en sus respectivas ubicaciones, pero en ocasiones es posible realizar todo el proceso de pintado sobre las piezas antes de su montaje en el vehículo. El Baremo de Centro Zaragoza contempla, en este caso, y de forma automática, esta posibilidad.
Por defecto, el proceso que se contempla es que todas las piezas de chapa se pintan montadas en el vehículo, lo que implica que sea necesario el enmascarado de las piezas no afectadas, los movimientos de entrada y salida de la cabina y de la zona de preparación del vehículo, etc. En las piezas de plástico, por el contrario, dado que precisan productos específicos o adaptados y que en general, ya sea por sustitución o por reparación, es preciso su desmontaje; el proceso contemplado es el de pintarlas desmontadas del vehículo, con lo que no es preciso el enmascarado de piezas adyacentes.
Pero en ocasiones es posible realizar el pintado de las piezas de chapa también desmontadas del vehículo, como cuando se sustituye un capó o una puerta. El Baremo de Centro Zaragoza contempla esta posibilidad de forma automática, es decir, si se detecta que todas las piezas de chapa que se pintan son sustituidas y todas ellas van unidas a la carrocería por uniones desmontables (atornillada), aplica el cálculo correspondiente al pintado de las piezas de chapa desmontadas.
El proceso de pintado, “piezas montadas” o “piezas desmontadas”, afecta al conjunto de las piezas a pintar en un vehículo. Así pues, si se sustituye la puerta delantera y es la única pieza de chapa a pintar, se calculará, automáticamente, según el proceso de “piezas desmontadas”. Pero, si además se añadiese la reparación de la aleta delantera, carecería de sentido pintar desmontada la puerta sustituida, para luego tener que enmascararla al pintar la aleta reparada (que no se desmonta). En este caso, el interior de la puerta sustituida sí que será pintado antes de su montaje, pero el exterior se pintará una vez montada junto con la aleta reparada. Es por eso por lo que en cuanto una pieza precisa ser pintada montada en el vehículo, el conjunto del proceso de pintado tiene la consideración de “piezas montadas”, y su cálculo se efectúa según este proceso.
Si se compara el resultado de valorar solo la puerta sustituida frente a la puerta sustituida junto con la aleta reparada, el incremento no es solo porque hay una pieza más a pintar, sino también porque el proceso ha cambiado al de “piezas montadas”.
De todo esto también puede entenderse el motivo por el que el Baremo CZ no especifica el coste de cada pieza, ya que no responde a la realidad dado que los procesos a aplicar en cada pieza están condicionados por las circunstancias del resto de las piezas implicadas.
Resumen
La estructura del Baremo de Centro Zaragoza y el conjunto de parámetros que se contemplan, tanto los propios de cada pieza, como los introducidos correspondientes a los daños, permite obtener valoraciones de los trabajos de pintura ajustados a la realidad de cada caso concreto. Además, también permite comprobar si los daños contemplados son adecuados a los tiempos asignados para las reparaciones.
