Revista técnica de Centro Zaragoza nº107
r e v i s ta t é c n i c a c z — n º 1 0 7 51 La implantación de redes móviles de nueva genera- ción, especialmente el 5G, está facilitando estas co - municaciones. Según un estudio sobre el impacto po- tencial del vehículo conectado publicado por Centro Zaragoza en 2024, la combinación de distintas tecno- logías de conectividad podría llegar a evitar más de la mitad de los accidentes analizados tanto en entornos urbanos como interurbanos. RETOS PENDIENTES: DE LA TECNOLOGÍA A LA CONFIANZA Las carreteras inteligentes avanzan con rapidez, pero su implantación plantea varios desafíos. El primero es territorial: la innovación se desarrolla principalmente en grandes corredores y áreas urbanas, mientras que muchas carreteras convencionales, donde sigue con- centrándose una parte importante de la siniestralidad grave, tardarán más en beneficiarse de estas tecno- logías. El segundo reto afecta a los datos. Sensores, cámaras y vehículos conectados generan cantidades crecien- tes de información cuya gestión debe realizarse con garantías de privacidad, transparencia y seguridad. El tercero es la confianza de los usuarios. Aunque los conductores se han acostumbrado a sistemas como el frenado automático de emergencia o los avisos de cambio involuntario de carril, la idea de delegar fun- ciones cada vez más complejas en sistemas inteli- gentes sigue generando reticencias. Como se puso de manifiesto en Intertraffic Amsterdam 2026, el éxito de estas tecnologías dependerá tanto de su eficacia técnica como de la confianza que inspiren. CONCLUSIÓN: LA CARRETERA COMO ALIADA La inteligencia artificial está incorporando un nuevo elemento a la seguridad vial: una infraestructura ca- paz de percibir, interpretar y reaccionar ante situacio- nes de riesgo. Desde la detección de fauna hasta la gestión predictiva del tráfico o la comunicación entre vehículos e infraestructuras, las carreteras comien- zan a desempeñar un papel más activo en la preven- ción de accidentes. El objetivo no es sustituir al conductor, sino propor- cionarle información más precisa y útil para tomar mejores decisiones al volante. La carretera del futuro probablemente no será aquella que piense por noso- tros, sino la que sea capaz de avisarnos antes, com- prender mejor lo que sucede a su alrededor y colabo- rar de forma más eficaz con quienes la utilizan. En una época en la que los vehículos aprenden cada vez más deprisa, las carreteras también han comen- zado a hacerlo. MO V I L I D A D La carretera inteligente no sustituye al conductor: le proporciona información más precisa y más rápida para ayudarle a tomar mejores decisiones.
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