Revista técnica de Centro Zaragoza nº106

r e v i s ta t é c n i c a c z — n º 1 0 6 46 sistemas se evaluaban en situaciones de laboratorio o escenarios controlados, el protocolo 2026 introduce una gama más amplia de escenarios que reflejan la diversidad de situaciones de tráfico real, incluyendo situaciones urbanas con ciclistas, peatones y moto - cicletas. Este enfoque reconoce que los sistemas de asistencia ya no son una tecnología adicional, sino un compo - nente fundamental de la seguridad activa. En conse- cuencia, los fabricantes deberán demostrar un com - portamiento robusto y consistente, con sistemas que no solo eviten colisiones en condiciones ideales, sino que respondan de manera adecuada durante la con- ducción habitual, evitando intervenciones intrusivas o impredecibles. Entre las novedades técnicas se incluye la evalua- ción de situaciones a baja velocidad, como pedal mi - sapplication: cuando el conductor pisa el acelerador en lugar del freno, y Cyclist Dooring: colisiones con ciclistas al abrir puertas en entornos urbanos. Esta expansión de las pruebas persigue reducir accidentes comunes en ciudades, donde la interacción con usua - rios vulnerables es más frecuente. PROTECCIÓN EN CASO DE CHOQUE: CUERPO, ESTRUCTURA Y DIVERSIDAD Si bien las pruebas de choque tradicionales han sido durante décadas el núcleo de Euro NCAP, la actua - lización incorpora mejoras que reflejan la necesidad de adaptar los protocolos a una población real más diversa. Esto implica ampliar las evaluaciones de pro- tección para incluir a ocupantes de diferentes estatu- ras y pesos, lo que sugiere una progresiva integración de dummies más representativos de la variedad ana- tómica de la población. Además, se combinan ensayos de choque reales con simulaciones avanzadas, lo que permite ampliar el espectro de pruebas sin incrementar de forma des- proporcionada el número de vehículos destruidos en ensayos físicos. La simulación virtual ofrece la posi- bilidad técnica de evaluar cómo distintos sistemas de retención y estructuras vehiculares reaccionan ante impactos con diversas orientaciones y condiciones. Usuarios vulnerables -VRU-, como peatones y ciclis - tas, seguirán siendo evaluados, incrementando la pro - tección en zonas de impacto típicas, como la base del parabrisas y el borde del capó. Este tipo de evaluación refleja preocupaciones crecientes frente a escenarios donde la mayoría de accidentes implican colisiones entre vehículos y usuarios no ocupantes. SEGURIDAD POST-ACCIDENTE: MÁS ALLÁ DEL IMPACTO Una de las innovaciones más notables del proto- colo 2026 es la inclusión de la etapa de Seguridad Post-Accidente. Esta fase reconoce que la seguridad no termina con la prevención o la mitigación de coli- siones, sino que abarca la capacidad de los vehículos de facilitar las labores de rescate y limitar daños adi- cionales tras un choque. En esta categoría se evaluará, por ejemplo, que las manillas exteriores eléctricas permanezcan operati - vas tras una colisión, facilitando la salida de los ocu - Se incentivará el uso de botones y mandos físicos en lugar de pantallas táctiles. Fuente: Stellantis Se evaluará que las manillas exterio- res eléctricas permanezcan opera- tivas tras una colisión, facilitando la salida de los ocupantes o el acceso de los equipos de emergencia. Fuente: Stellantis MO V I L I D A D

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