Pistolas Aerográficas

Regulación de parámetros y mantenimiento

En el anterior número de la revista, en la primera parte de este artículo, se describieron los diferentes tipos de pistolas aerográficas empleadas en el repintado de vehículos y sus características en cuanto a su modo de aplicación y transferencia de pintura. En esta segunda parte, se explica el funcionamiento de las pistolas, la regulación de sus parámetros para una correcta aplicación y las recomendaciones para su uso y mantenimiento.

Funcionamiento de las pistolas aerográficas

Una pistola aerográfica funciona con el aporte de un flujo de aire comprimido que, gracias a su diseño interno, arrastra la pintura que se encuentra en el depósito de carga de la misma. Cuando se pulsa ligeramente el gatillo de una pistola aerográfica, hasta un primer recorrido, se abre el paso del aire comprimido al que está conectada la pistola mediante una manguera, y el flujo de aire sale a través de la boquilla sin más efecto que la proyección de aire. Si se continúa pulsando el gatillo hasta el final de su recorrido, la aguja que cierra el paso de la pintura se desplaza de su alojamiento, liberando el paso de la pintura que se ve arrastrada por el paso del aire a alta velocidad (efecto Venturi), realizándose la atomización y mezcla de la pintura con el aire, en forma de niebla o “spray” de pintura que es proyectada hacia las piezas a pintar.

Parámetros y regulación de las pistolas

A la hora de emplear una pistola aerográfica, son varios los parámetros que podemos regular para lograr una aplicación óptima.

Regulación de presión de aire

En primer lugar, se ajusta la presión de aire de entrada. Según la pistola empleada, el producto a aplicar o el proceso, se deberá ajustar la presión de trabajo correspondiente. El ajuste de la presión se realiza abriendo o cerrando el regulador de la pistola. Hay pistolas que, además de la versión estándar, en las que es posible acoplar un manómetro digital o analógico al cuerpo de la pistola, cuentan con una versión digital, con manómetro integrado en el cuerpo de la pistola, para no tener que desmontar y montar el manómetro cada vez que se limpia la pistola. Se recomienda emplear un manómetro, ya sea acoplado al cuerpo de la pistola o integrado, para un mayor control y ajuste de la aplicación. En el caso de no disponer de manómetro en la pistola, la presión se ajusta con el regulador de la cabina, debiendo tener en cuenta que se producirá una caída de presión antes de llegar a la pistola; a más metros de manguera y menor diámetro interno, más pérdida de presión. La presión de aire a la salida de la pistola influye en la atomización de la pintura y en su velocidad y fuerza de proyección. Dependiendo del tipo de pistola empleada, se regulará la presión de entrada a las especificaciones marcadas. En el caso de las pistolas híbridas y HVLP, la presión de entrada está en torno a 2 bares.

Regulación de abanico

El flujo de aire se distribuye por una serie de conductos que proyectan el aire comprimido a través de los agujeros de la boquilla, que modifican la forma de la proyección de la pintura, dando lugar a la huella de pintura. Esta forma de proyección se denomina abanico y a la huella, patrón de pulverizado. Mediante la regulación del abanico, se ajusta la cantidad de aire que llega a la boquilla, de manera que cuanto más abierto esté, mayor será la altura de la huella o tamaño de abanico, y menos pasadas habrá que realizar. Dependiendo del tipo de aplicación que queramos realizar, el abanico se abre al máximo para una huella de mayor tamaño, o se cierra, reduciendo la presión en los laterales de la boquilla (orejetas), obteniendo una huella más pequeña y redondeada, por ejemplo, para pintar pequeñas superficies. El tamaño máximo que alcanza el abanico, abierto al máximo, dependerá de la pistola empleada (según modelo) y pico de fluido empleado.

Regulación de producto

El pico de fluido y la aguja controlan la cantidad o caudal de pintura que se pulveriza. Cuanto mayor sea el tamaño del pico de fluido, mayor será el caudal de pintura (g/min). Una vez montado un determinado tamaño de pico de fluido en la pistola, la cantidad de pintura se controla mediante el regulador de producto, que permite el mayor o menor desplazamiento de la aguja hacia atrás. Cuanto mayor sea el desplazamiento, mayor será el caudal de pintura. Esta cantidad de pintura debe, además, adaptarse a la velocidad de aplicación, de manera que, a menor velocidad, se regulará un menor caudal de pintura. Por otra parte, una pistola HVLP desaloja menor cantidad de pintura que una híbrida o convencional con el mismo pico de fluido.

En los últimos años, con el objetivo de adaptarse a las diferentes pinturas del mercado, condiciones climáticas e incluso a la forma de pintar de los técnicos aplicadores, los fabricantes de pistolas han desarrollado tamaños de picos intermedios (con diferencias menores a 0,1 mm) o boquillas de diferentes diseños para obtener distintas formas de abanico.

Además de estos ajustes en la pistola, a la hora de realizar la aplicación de pintura otro factor a tener en cuenta es el tamaño o diámetro de pico de fluido. Este diámetro debe ajustarse a la viscosidad de la pintura y al tipo de pistola. De forma que, a mayor viscosidad, mayor diámetro será necesario y en una pistola de succión se precisará el mismo o mayor tamaño que en una de gravedad para la aplicación de una misma pintura, ya que la pistola de succión ha de contrarrestar la fuerza de la gravedad.

Los fabricantes de pistolas elaboran guías en colaboración con las principales marcas de pintura que recogen las recomendaciones de los técnicos de las marcas de pintura en cuanto al tamaño de pico de fluido, tipo de boquilla y presión para la aplicación de sus principales líneas o productos de pintura con las distintas pistolas.

De forma general, el pico recomendado para las aplicaciones de las bases bicapa y barnices es 1.2 – 1.3 mm, incluso 1.4 mm en algunas marcas y productos, siendo 1.0 – 1.2 mm el habitual para una pistola de retoques. En el caso de los aparejos, generalmente se recomienda un tamaño 1.6 – 1.8 mm para aparejos lijables, 1.4 – 1.6 mm para los aparejos lijables de rápido secado que presentan una menor viscosidad, y 1.3 – 1.4 mm para aplicaciones de aparejos húmedo sobre húmedo. En el caso de las masillas de aplicación con pistola aerográfica, se recomiendan tamaños en torno a los 2.5 mm.

Forma de aplicación

Tras la regulación de los parámetros de la pistola antes descritos, durante la aplicación de la pintura también deben controlarse: la distancia al soporte, la velocidad de aplicación y el movimiento de la pistola.

La distancia de aplicación de la pistola al soporte a pintar debe mantenerse lo más constante posible en todo momento y siempre perpendicular a la superficie, realizando los movimientos de la pistola de forma que se mantenga esta perpendicularidad. Dependiendo del tipo de pistola empleada, la distancia de aplicación recomendada es de 10-15 cm para HVLP y 15-20 para híbridas o convencionales. Lo más habitual es que se emplee una pistola HVLP para la aplicación de las bases bicapa y una híbrida para la aplicación de barnices y esmaltes monocapa, aunque no siempre es así. En el caso de imprimaciones y aparejos, se emplea igualmente HVLP o híbridas.

Mientras se esté pulverizando pintura sobre el soporte, la pistola debe estar siempre en movimiento para no provocar una sobrecarga de material, comenzando a pulsar el gatillo con la pistola en movimiento, y de igual forma al soltar el mismo. Para una deposición de material de pintura uniforme, el movimiento debe ser constante y a la velocidad adecuada. Se deben hacer solapamientos de las pasadas, de manera que cada pasada se superponga parcialmente sobre la anterior.

Mantenimiento de las pistolas

La correcta limpieza después de cada uso, el mantenimiento regular de las pistolas y el cuidado de todos sus componentes, son fundamentales para conseguir el buen funcionamiento de éstas y prolongar su vida útil.

A la hora de realizar la limpieza de la pistola, deberán tenerse en cuenta las siguientes recomendaciones:

Limpiar la pistola tras la aplicación de pintura.

Tener en cuenta la vida útil de la mezcla del producto listo al uso para evitar que catalice la pintura en su interior.

Emplear productos de limpieza adecuados.

Para limpiar las pistolas empleadas en la aplicación de productos base agua, como las bases bicapa de color, se emplearán productos de limpieza acuosos (en ocasiones los equipos emplean agua caliente y/o agua con jabón diluido) y para las empleadas en la aplicación de productos base disolvente, como la mayoría de los aparejos, esmaltes monocapa, barnices, e imprimaciones, se empleará disolvente orgánico.

No emplear ácidos, lejías, decapantes, álcalis u otros líquidos de limpieza agresivos.

En el caso de los limpiadores acuosos, éstos deben presentar un valor de pH entre 6 y 8.

No sumergir la pistola en líquido de limpieza,

ya que el limpiador disuelve los restos de pintura y éstos penetrarían junto con el limpiador en los conductos de aire, lo que causaría, con el tiempo, que se fuesen obstruyendo, dando lugar posteriormente a defectos en el pulverizado, como inclusión de partículas, problemas de color, cambios en la forma del abanico, etc. Si además se trata de una pistola digital, el manómetro que incorpora acabará dañándose. Los conductos de aire deberían estar siempre limpios y secos. Se recomienda emplear lavadoras de pistolas diseñadas específicamente para estas operaciones.

Si se realiza un enjuague intermedio de la pistola

vertiendo limpiador de una botella por el conducto de pintura, por la conexión con el depósito, el punto de conexión de la pistola al aire a presión debe estar más alto, para evitar que se introduzca el limpiador y restos de pintura por los conductos de aire en la boquilla.

Secar las pistolas tras su limpieza,

empleando, por ejemplo, aire a presión.

Realizar, cada cierto tiempo, una limpieza manual,

cuidadosa y en profundidad del conjunto aguja de pintura, boquilla de aire y pico de fluido. En primer lugar, se debe desmontar la aguja de pintura, ya que, si se girase el pico con la aguja dentro, se produciría fricción entre ellos y un desgaste de las piezas; a continuación, se desmonta la boquilla y, por último, el pico de fluido. El montaje de las piezas, tras su limpieza, se realiza en orden inverso al desmontaje. Esta limpieza y mantenimiento debe realizarse con los productos y herramientas específicas que no dañen las piezas, como la llave para desmontar el pico de fluido, los cepillos de limpieza o la grasa para las partes móviles.

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