IX Jornada sobre Biomecánica del Impacto
Una visión multidisciplinar ante los nuevos retos legales, médicos y aseguradores
El 16 de octubre, el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza acogió la IX Jornada sobre Biomecánica del Impacto, organizada por Centro Zaragoza en colaboración con la Universidad de Zaragoza. Un encuentro que volvió a reunir a expertos del ámbito jurídico, médico, forense, técnico y asegurador, consolidándose como un foro de referencia en el análisis del daño corporal y la evolución normativa vinculada a la seguridad vial.
Un punto de encuentro entre el derecho, la medicina y la ingeniería
La jornada fue inaugurada por D. Ramón Nadal de Dios, presidente de Centro Zaragoza, y el Dr. Juan José Aguilar Martín, catedrático de la Universidad de Zaragoza y director de la Cátedra Centro Zaragoza, quienes destacaron la importancia de la colaboración entre instituciones académicas y el sector asegurador para avanzar en la investigación aplicada a la reconstrucción de accidentes y la valoración del daño corporal.
Durante el encuentro se abordaron los principales retos legales y técnicos que plantea el nuevo marco normativo y la creciente complejidad de los siniestros con lesiones. A lo largo de la jornada se puso de manifiesto la necesidad de reforzar el diálogo entre disciplinas para lograr una gestión más justa, rigurosa y eficiente.
La Ilma. Sra. María Cruz Aparicio Redondo, Magistrada y Letrada del Gabinete Técnico del Tribunal Supremo, abrió el ciclo de ponencias con una exposición sobre las principales novedades que introduce la Ley 5/2025, de 24 de julio, que modifica la Ley sobre Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulación de Vehículos a Motor.
La ponente destacó que esta reforma busca adaptar la normativa española a la directiva europea y reforzar la coherencia del sistema indemnizatorio, garantizando un trato más equitativo a las víctimas. Subrayó además la importancia de una interpretación homogénea por parte de jueces, peritos y aseguradoras, dada su incidencia directa en la valoración del daño corporal.
El Dr. José Antonio Badillo Arias, asesor en la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, analizó los cambios que introduce la ley en los conceptos de vehículo a motor y hecho de la circulación.
Su intervención destacó que el nuevo marco legal amplía el ámbito de aplicación del seguro obligatorio, adaptándose a la realidad de una movilidad más diversa y tecnológica. Esta ampliación obliga a revisar las coberturas y responsabilidades para garantizar la adecuada protección de las víctimas y la seguridad jurídica del sector.
La visión del sector asegurador estuvo representada por D. Francisco Picón García, director de Prestaciones de Seguros Generales en Caser Grupo Helvetia, quien reflexionó sobre los retos actuales del ramo de Autos y la importancia de una gestión técnica del daño corporal.
Destacó el papel del informe biomecánico como herramienta objetiva para determinar el nexo causal entre accidente y lesiones. Su aplicación permite una valoración más precisa, una reducción de la litigiosidad y una mayor eficiencia en los procesos. Picón insistió en que la rapidez en la detección del lesionado, la valoración ágil y la resolución justa del siniestro son pilares de un modelo asegurador más responsable y sostenible.
Por su parte, D. Fernando Alarcón Alarcón, director de Asesoría Jurídica y Daños Personales de Mutua Madrileña, analizó las novedades del baremo y sus efectos en la tramitación de siniestros.
Comenzó destacando que el impacto económico de la reforma se corresponde fundamentalmente con las novedades en ayuda de tercera persona y rehabilitación futura. En cuanto a los efectos en el proceso de tramitación, comentó las peculiaridades que el proceso de oferta y respuesta motivada tiene como Mecanismo Alternativo de Solución de Conflictos (MASC) sectorial y las dificultades que tienen actualmente para tener certezas respecto a este punto.
El Dr. Carlos Arregui-Dalmases, director general de Centro Zaragoza, presentó una ponencia dedicada a la aplicación de la biomecánica del impacto en colisiones de baja intensidad, un campo en el que Centro Zaragoza cuenta con una sólida trayectoria investigadora.
A través del análisis de parámetros físicos como la velocidad relativa o la desaceleración, explicó cómo se pueden reproducir las condiciones de un accidente y evaluar la probabilidad de lesión de los ocupantes. La metodología experimental permite fundamentar las valoraciones periciales con criterios científicos, reforzando la objetividad en la gestión del daño corporal.
Arregui destacó que la biomecánica es una herramienta esencial para comprender el comportamiento del cuerpo humano ante un impacto, mejorar la prevención y favorecer decisiones más justas y basadas en la evidencia científica.
El bloque médico-forense estuvo protagonizado por el Dr. Rafael Teijeira Álvarez, jefe del Servicio de Patología del Instituto Navarro de Medicina Legal y Ciencias Forenses, quien abordó la utilidad de la biomecánica en la práctica pericial para determinar el mecanismo de producción de una lesión y su causalidad.
Presentó los criterios cronológico, topográfico, de intensidad y de plausibilidad biológica como base del análisis forense, junto con los sistemas de clasificación internacionales AIS e ISS, que permiten valorar la gravedad de las lesiones de forma estandarizada.
Teijeira subrayó la necesidad de integrar la información médica, técnica y de los atestados policiales para ofrecer conclusiones más sólidas, destacando que la biomecánica “aporta objetividad y rigor científico a la justicia”.

Conclusiones: ciencia, derecho y medicina al servicio de la seguridad vial
La IX Jornada sobre Biomecánica del Impacto puso de manifiesto la importancia de la colaboración entre ingenieros, médicos, juristas y aseguradoras para afrontar los desafíos que plantea la movilidad actual.
En un contexto de transformación tecnológica, con la aparición de nuevos tipos de vehículos y sistemas de asistencia a la conducción, la biomecánica del impacto se consolida como una herramienta clave para mejorar la comprensión de los accidentes, reducir la siniestralidad y garantizar valoraciones más justas y basadas en criterios técnicos.
El encuentro reafirmó el compromiso de Centro Zaragoza con la formación, la investigación aplicada y la transferencia de conocimiento, promoviendo el avance hacia una movilidad más segura, sostenible y humana.
Una vez más, la jornada se convirtió en un espacio de diálogo y reflexión que une la ciencia, el derecho y la medicina con un objetivo común: seguir mejorando la seguridad vial y la atención a las personas tras un accidente.
