Revista nº 99

www.centro-zaragoza.com Nº 99 - Enero / Marzo 2024 y privada o el riesgo adicional que puede suponer un incendio. Algunos de estos desafíos se van a ir resolviendo a medida que la tecnología avance como las nuevas baterías con mayor capacidad y menor uso de materias primas escasas. Otros de estos desafíos representan oportunidades que deben acompañar la adopción del vehículo eléctrico. Ejemplos: segunda vida a las baterías de vehículos como baterías de almacenamiento de energía, aplicación de nuevos materiales a los equipos de extinción de incendios como la manta “fire blanket pro” desarrollada con la colaboración de Centro Zaragoza. Con todos estos ingredientes estamos asistiendo al crecimiento exponencial de las instalaciones de generación solar fotovoltaica y de la venta de vehícu- los electrificados y cada vez en un porcentaje más elevado, ambos están yendo de la mano gracias a la democratización de ambas tecnologías. Las placas solares han dividido su precio por 10 desde el año 2000 y se estima que los vehículos 100% eléctricos alcanzarán la paridad con sus equivalentes de combustión entre 2025 y 2027. Estos son los signos de una adopción exponencial y que representan una disrupción real pues están ya impactando de una manera drástica el mercado del automóvil y el de la energía. Empresas como Tesla o BYD que no estaban presentes en el mercado del automóvil, se convier- ten en muy pocos años en las más vendidas. Start-ups que se dedican a la instalación de placas solares se convierten en compañías distribuidoras de energía disputando clientes a las grandes compañías eléctri- cas y, todo ello, a pesar de la lentitud en la evolución de la regulación y en los lobbies que surgen para frenar su avance. Y el siguiente paso que complementará la disrupción será la adopción masiva del vehículo autónomo (y eléctrico) que se conducirá sin la necesi- dad de la intervención de ningún ser humano. Se estima que el coste de una suscripción será de 250- 300 € al mes frente a los 800 € al mes actuales, que evitará más de un millón de muertes al año por accidentes de tráfico y más de 50 millones de hospi- talizaciones. El vehículo autónomo vaciará literalmente las ciudades de coches, que, vistas desde el espacio, podrían parecer habitadas por vehículos. Esto que redundará en beneficios para la salud (conta- minación medioambiental y acústica), más espacio público para las personas y más tiempo y dinero dispo- nibles para gastar en ocio. En cada disrupción provocada por la evolución de las tecnologías, una parte mayoritaria de las empre- sas y las personas tenemos tendencia a negarlas y a buscar todas las razones y “excusas” por las que la disrupción no va a tener éxito. Una parte pequeña, los “early adopters” son los que primero se dan cuenta de la realidad y empiezan a buscar soluciones y a adaptarse a las consecuencias haciendo propuestas audaces y diferentes, tanto en los productos y servi- cios como en los modelos de negocio. Ante cualquier problema o desafío siempre hay una oportunidad, el Yin y el Yang, dos caras de la misma moneda. ¿Somos de los primeros o de los segundos? ¿Qué podemos hacer para ayudar a que esta transición sea más fácil y tenga el impacto más positivo posible? ¿Cómo ayudamos a preparar a las nuevas generaciones para gestionar el cambio de manera proactiva y positiva? C

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