Revista 86 CZ

automáticos, vehículos de movilidad personal compar- tidos, postes de información en paradas de autobús y una infinidad de sistemas deberán repensarse para evitar contagios que pudieran originarse a partir del contacto de muchas personas en cortos periodos de tiempo en superficies muy concretas y definidas. Minimizando el riesgo de contagio para los peatones En lo relativo a la movilidad de las personas, obviando el (nada despreciable) riesgo que supone situarse excesivamente cerca de otras personas sin respetar las distancias recomendadas, un peatón puede enfrentarse a diferentes situaciones en las que las medidas de protección deben extremarse y en las que acudir a la tecnología puede ser la mejor respuesta para minimizar cualquier exposición al riesgo. De entre las innumerables situaciones a las que nos enfrentamos, sirvan los semáforos de pulsador como muestra de la importancia que cobran intras- cendentes acciones. Se trata de semáforos que requieren del accionamiento de un pulsador por parte del peatón para que la fase semafórica de los vehícu- los pase a roja y la de los peatones pase a verde. Son numerosas las personas, incluidos ciclistas y depor- tistas, que cada día accionan el mismo pulsador. La pequeña superficie del pulsador se convierte en un punto potencial de contagio. La pequeña superficie del pulsador se convierte en un punto potencial de contagio. Nº 86 - Octubre / Diciembre 2020 www.centro-zaragoza.com

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