Revista técnica de Centro Zaragoza nº 105

r e v i s ta t é c n i c a c z — n º 1 0 5 8 EVALUACIÓN DEL DAÑO Y DELIMITACIÓN DE LA REPARACIÓN Antes de intervenir, el técnico debe realizar una eva- luación estructural exhaustiva. En una pieza fundida, una pequeña abolladura o fisura visible puede ocultar daños internos o tensiones que afecten a los puntos de anclaje. Por ello, la inspección visual debe com- plementarse, cuando sea posible, con técnicas de control como los líquidos penetrantes, que permiten verificar la extensión real del daño. Una vez identificado el daño, se delimita el área de reparación siguiendo las indicaciones del fabricante. Las secciones parciales están diseñadas para permi- tir cortes o sustituciones solo en puntos específicos, donde el impacto a la estructura sea mínimo. En es- tos casos, las tolerancias dimensionales son críticas: un error de pocos milímetros puede alterar el com- portamiento dinámico del vehículo. También es importante evaluar la viabilidad económi- ca y técnica. En algunos casos, el reemplazo completo de la pieza será inevitable si el daño afecta zonas de alta carga o geometrías no accesibles. En otros, una reparación parcial bien ejecutada permite devolver la funcionalidad original sin comprometer la seguridad del vehículo. Así mismo, esta fase debe incluir la valoración del impacto en costes y asegurabilidad. Hoy, muchos ve- hículos con tecnología gigacasting sufren lo que po- dríamos llamar “sobre siniestro”: el valor de reempla- zar la pieza completa supera el de reparación parcial, pero también supera el valor venal del vehículo. La reparación parcial técnica evita que el vehículo sea declarado siniestro total cuando realmente no lo es, pero para eso el taller debe justificar técnicamente que la intervención es viable, segura y conforme a to- lerancias. MÉTODOS Y MATERIALES PARA LA INTERVEN- CIÓN PARCIAL El principio básico de la reparación parcial es restau- rar la funcionalidad estructural sin alterar la continui- dad del material base. Para ello, los métodos de unión cobran especial relevancia. En la mayoría de los casos, los fabricantes reco- miendan combinar adhesivos estructurales de alta resistencia con remaches o tornillería especializada, garantizando rigidez y sellado sin introducir calor. El curado de los adhesivos debe realizarse bajo condi- ciones controladas de temperatura y humedad para asegurar su resistencia final. La soldadura controlada (TIG o MIG) solo se permi- te cuando el fabricante lo especifica y con equipos homologados, ya que el calor excesivo puede provo- car grietas o deformaciones. También se debe apli- car protección anticorrosiva entre materiales distin- tos para evitar la corrosión galvánica, especialmente cuando se combinan aluminio y acero. C A R R O C E R Í A Y P I N T U R A Sustitución parcial del larguero trasero en un modelo de Tesla. Fuente imagen: Tesla.

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