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Cuatro síntomas que indican el momento de cambiar las escobillas del limpiaparabrisas

Euromaster recuerda la importancia de revisar y mantener en buen estado las escobillas para garantizar la seguridad y la visibilidad al volante

Las escobillas limpiaparabrisas son uno de los elementos del vehículo a los que menos atención se les presta, aunque el conductor siempre las tiene enfrente y bien visibles y pese a su papel esencial en la seguridad vial. A diferencia de los neumáticos o las pastillas de freno, las escobillas suelen sustituirse únicamente cuando dejan de funcionar correctamente, lo que puede suponer un riesgo importante en condiciones de lluvia, nieve, niebla o baja visibilidad, tal y como señala Euromaster, especialista en mantenimiento integral del vehículo.

Euromaster señala que unas escobillas en mal estado dificultan la visión del conductor, por lo que pueden marcar la diferencia entre frenar a tiempo o no hacerlo en caso de una situación de emergencia. Por otro lado, unas escobillas en buen estado aportan mayor confort en la conducción, evitando ruidos, vibraciones y manchas en el parabrisas cuando se accionan para limpiar el cristal.

Cuatro síntomas que indican el cambio de las escobillas

Los expertos de Euromaster recomiendan prestar atención a estos cuatro signos claros que indican que las escobillas deben ser sustituidas:

El cristal se empaña tras su uso: la goma de la escobilla puede haberse endurecido por el paso del tiempo o la exposición al sol, dejando restos de agua que reducen la visibilidad.

Zonas sin limpiar correctamente: si se observan áreas del parabrisas que permanecen húmedas o sucias, es probable que las gomas estén desgastadas o deformadas.

Presencia de estrías o hendiduras en la goma: los cambios de temperatura y la exposición a los elementos provocan microfisuras en el caucho que reducen su eficacia cuando limpian el cristal. En este caso, Euromaster recomienda visitar el taller, donde un experto puede comprobar visualmente el estado en el que se encuentra toda la superficie de la goma que está en contacto con el cristal.

Vibraciones o saltos durante el funcionamiento: si las escobillas se mueven de forma irregular o hacen ruido al limpiar, significa que ya no ejercen la presión adecuada sobre el cristal.

Aunque estos síntomas pueden variar según el uso y las condiciones climáticas, Euromaster aconseja revisar las escobillas de forma periódica a lo largo del año, una tarea esta última que se puede realizar en los talleres de la red dentro de la revisión gratis de los 12 puntos de seguridad del vehículo. Se trata de un mantenimiento económico y sencillo que contribuye de forma directa a la seguridad vial.

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