Revisar las presiones, un pequeño gesto y gratuito en talleres para ahorrar ante el encarecimiento del diésel y la gasolina en la antesala de la Semana Santa, según Euromaster
Conducir habitualmente con una presión inferior a la recomendada en los neumáticos puede aumentar el consumo de combustible hasta un 7%, según advierte Euromaster, especialista en mantenimiento integral del vehículo, a partir de datos de Michelin. Un pequeño gesto como controlar las presiones se convierte así en una medida de ahorro frente al encarecimiento del diésel (26%) y de la gasolina (12%), que además ocurre en la antesala de la Semana Santa.
Este incremento del consumo se produce porque un neumático con menos presión de la adecuada genera una mayor resistencia al rodamiento. En estas situaciones, el motor necesita más energía para mover el vehículo, lo que se traduce en un mayor gasto de carburante. En términos prácticos, mantener los neumáticos con una presión inferior puede suponer a lo largo del año un gasto adicional equivalente a un depósito completo de combustible en un coche de gama media con una capacidad de unos 45 litros.
Asimismo, circular de forma habitual con la presión baja acorta la vida útil del neumático al producirse un desgaste prematuro por sus dos extremos. Por otro lado, un neumático con exceso de presión reduce la superficie de contacto con el suelo, lo que también puede provocar un desgaste prematuro y desigual del neumático, en este caso, en su zona central.
Además de bolsillos, la seguridad
Además del impacto económico, la presión incorrecta también tiene consecuencias directas en la seguridad vial. De forma concreta, circular habitualmente con un 10% menos de presión en las ruedas puede aumentar la distancia de frenado entre dos y tres metros en suelo seco. La diferencia se amplía de forma notable cuando el asfalto está mojado. En esos casos, una presión hasta un bar por debajo de la recomendada por el fabricante del vehículo puede incrementar la distancia necesaria para detener el coche hasta en 11 metros.
Desde Euromaster recuerdan que los neumáticos pierden presión de forma natural con el paso del tiempo, normalmente alrededor de 0,07 bares al mes, por lo que es imprescindible realizar comprobaciones periódicas.
Junto a la presión, los especialistas de Euromaster también aconsejan comprobar la profundidad del dibujo de la banda de rodadura. Aunque la legislación española permite circular con una profundidad mínima de 1,6 milímetros, Euromaster recomienda que sea al menos de 2,5 milímetros para garantizar una correcta evacuación del agua y mejorar la adherencia del neumático cuando se circula sobre asfalto mojado.
Por todo ello, la compañía recomienda vigilar de forma periódica la presión de los neumáticos tanto por motivos económicos como de seguridad. La recomendación es revisar las presiones al menos una vez al mes y hacerlo preferiblemente en un centro técnico o en un taller especializado, donde es gratuito y los manómetros usados para medir las presiones se revisan y certifican regularmente para garantizar su precisión.

